Hace dos años
un día como hoy, escribí mi primer post.
Así comenzaba este blog y no sabía ni la mitad de las cosas buenas que me esperaban.
Decirles que esta semana casualmente (o causalmente?) volví a sentir el mismo orgullo que relataba en aquel post por la selección holandesa, y buscando ese post para enviárselo a una amiga que me habló de Gullit, me di cuenta que HOY ya hacía dos años en esta aventura llamada Blog.
Me quedo con muchas cosas vividas, me quedo con comentarios que me han arrancado lágrimas y me han arrugado el corazoncito, me quedo con el amor de los panas sinceros que he conocido a través de este mundo bloggero, me quedo con muchos posts de ustedes que he leído a través de todos estos dos años con los cuales he aprendido tantas cosas, me quedo con los emails que llegan de la gente que no comenta en mi blog pero que me lee continuamente y les gusta lo que leen, me quedo con todos los besos y abrazos que me dejan siempre, me quedo con las ganas de verles a todos en persona sabiendo que es un casi imposible (porque "Impossible is Nothing"), me quedo con los cafés y vinos disfrutados mientras les he leído estos últimos dos años y me quedo con la lluvia que me mojaba el alma mientras leía a Marichuy esta mañana y me hizo confirmar una vez más que el motivo por el que me gusta este mundo bloggero es porque cada día hay alguien maravilloso en cualquier lugar del mundo escribiendo algo que al leerlo me hará sentir viva!
Y a todas estas me quedo por aquí hasta que el cuerpo aguante.
Se les quiere mucho.
(y como regalo por este segundo aniversario, nuestro segundo aniversario, les dejo mi primer post)
Gullit: El mecánico de la naranja
En 1987, yo era una niña y me enamoré locamente de un futbolista Holandés: Ruud Gullit, sinceramente me volvía loca con sus rizos, y ese rostro que mezclaba dureza y sensibilidad. Si me hubiesen preguntado en aquella época dónde quedaba Holanda, no habría sabido que responder, pero de Gullit, lo sabía todo! Por aquella época vivíamos en San Bernardino, y en mi habitación (que compartía con mis dos hermanas) tenía colgado un afiche de mi Gullit (con el permiso de mi hermana mayor que negociaba lo que se podía o no en aquel "nuestro" territorio). Antes de dormir cada noche le daba un beso al afiche (qué pendeja!) y rezaba porque Dios trajera a Gullit a mi vida, no me importaba cómo pero que yo formara parte de él, de su día a día, de alguna u otra manera... Con los años las esperanzas de conocerle desaparecieron. Mi vida era muy diferente a la de aquella niña que se enamoró de aquel jugador y poco a poco pasó a formar parte de mi pasado, pero de vez en cuando le recordaba con su franela naranja y sin evitarlo mi corazoncito siempre se arrugaba (como se arruga cada vez que me acuerdo de un sueño no cumplido). Hay un proverbio chino que dice algo así como : "ten cuidado con lo que deseas", que cierto es!
En el año 1997 visité Holanda por primera vez, cosa irónica del destino porque yo nunca imaginé que pudiera viajar más allá de Colombia (lo más lejos que había llegado en mi vida!). Aunque parezca una tontería, cuando vi por primera vez este país me pareció tan chiquitico (comparado con mi Venezuela) que estaba convencida que en aquella visita me cruzaría con mi Gullit por la calle... sí, lo juro, lo pensaba (las ilusiones de niños nunca se pierden). Pero nada, no hubo suerte.
Desde principios del 99 vivo en Amsterdam y para ser sincera desde entonces hasta ahora lo más cerca que he visto a Gullit ha sido por la televisión, e incluso en una de esas oportunidades casándose! (snif,snif) Hoy 11 de Junio del 2006, el equipo de fútbol de Holanda jugó en Alemania (el primer mundial al que asisten desde que vivo aquí) y mi corazón latió a mil mientras jugaban (y ganaban), mirando al equipo naranja con el orgullo profundo que da tantos años aquí, supe en ese mismo instante, el porque Gullit llegó a mi vida : él fue , es y será siempre mi primer vínculo de amor a este país que me adoptó, mi segunda tierra, Holanda.P.S.: menos de 3 meses después de haber escrito este post vi por primera vez a Gullit
De Peligro a Pele el Ojo (o como el venezolano usa refranes para explicar lo inexplicable) : Y después los hay quienes dicen que la vida no es una cosa mágica.

