29.8.08

Ser universal

Hay una certeza que tengo hace tiempo y el leer a mi Nany esta mañana me lo confirma.

La gente que emigra, sin quererlo o no,se convierte en un ser universal. Pero yo hablo de aquellos que emigran de verdad, que se llevan a su patria en el corazón y se meten en la nueva patria con los pies y el alma.

Cuando me vine a Holanda a vivir, yo era sólo venezolana, nacida y criada en Venezuela, amaba a mi tierra tanto como ahora aunque debo reconocer que tenía menos conciencia de ese gran amor que le tengo, pero siempre me sentía venezolana, únicamente venezolana.

Recuerdo a un amigo, hijo de chilenos, que trabajaba conmigo en Venezuela, antes de venir a vivir a Holanda me dijo que cuando emigrara yo no iba a ser más de ningún lado, porque con los años yo ya no sería una venezolana en mi tierra, ni una holandesa en Holanda. Debo reconocer que sus palabras entraron en mi alma de una forma rara, sembrando miedo.

El tiempo es el único que nos dice finalmente como son las cosas. Y nisiquiera con aquella afirmación tan rotunda de mi amigo ha hecho una excepción, porque a pesar de toda la lluvia que ha caído entre esas palabras y este post de hoy, me alegro al ver que sus palabras no han resultado tan ciertas en mi caso, yo no dejé de ser venezolana, soy holandesa y venezolana a la vez, así me siento, de esos dos lados y a la vez del mundo porque compartiendo mi vida con un español, finalmente tengo un poco de España en mi corazón también (un poco que pesa mucho y es de gran importancia).

Osea, soy Universal.

No me divido entre países ni añoro lo que dejé, porque yo no he dejado nada. He ganado viniendo de donde vengo y viviendo aquí, he mezclado las cosas buenas de los dos lados y me he hecho universal. Universal en el sentido de saber que no necesito estar físicamente en un sitio para sentirme de allí, que estoy hecha de aquello que he aprendido viviendo en donde vivo y de haber vivido donde he vivido. Eso responde al porque me siento como si hubiera salido sólo ayer de Venezuela cada vez que vuelvo, de no sentirme rara en mi tierra sino como si fuera ayer que decidí ir a ver que me ofrecía el mundo.

Me siento tan venezolana como ayer, a la vez holandesa y con tanto camino recorrido lo suficientemente universal para saber que nunca dejas de pertenecer a los sitios donde has amado, llorado, bebido y comido rico

Besos para todos. Se les quiere mucho. Feliz fin de semana.

26.8.08

"Yo quiero ser...

Feliz. Lo más que se pueda"

Eso es lo que Luisa había escrito en la redacción que la Maestra de tercer grado les había hecho escribir como ejercicio de la clase.

Veinte años después de aquella redacción, Luisa se reía contándole la historia a Bernardo, su amigo Mexicano, mientras escuchaban rancheras juntos con un tequila que Bernardo había traído de México.

La Maestra me llamó a su mesa con enfado Bernardo, amigo sinceramente me asusté, recuerdo que caminé con las piernas temblando hacia su escritorio.

"Luisa!", me gritó, sí, así como te lo cuento Bernardo, me gritó para luego decirme "porqué sólo escribiste una línea en la redacción sobre lo que quieres ser, había dicho muy claramente que quería 10 líneas mínimo y un máximo de 15, una no es suficiente"

"Maestra" , respondí muerta de miedo Bernardo, "usted preguntó que quiero ser cuando sea grande, y le he respondido lo único que quiero ser y eso hace una línea, porque yo lo quiero es ser Feliz. Lo más que se pueda"

Todos mis compañeros rieron al unísono. La Maestra se enfadó todavía más y me puso como castigo escribir 500 veces la oración: "Debo hacer lo que La Maestra me dice" y así, no pude asistir ni al primer, ni al segundo recreo, estuve toda aquella mañana escribiendo las benditas oraciones, La Maestra se quedó conmigo una hora más luego de clases porque ella quería salirse con la suya y que yo cumpliera el castigo. Mi mamá la pobre se quedó esperando toda la hora, apenada porque siempre le hacía pasar esos malos ratos en la escuela, malos ratos por rebelde, según aquella Maestra.

Ya sonaba La Ranchera "Te Solté La Rienda" y Luisa y Bernardo habían detenido el cuento para brindar y cantar juntos.

"Entonces mijita, escribiste las 500 oraciones o qué?" preguntó Bernardo.

"Bueno, en realidad le escribí 501 oraciones"

"501? pos como así?"

En las primeras quinientas escribí lo que me había impuesto:"Debo hacer lo que La Maestra me dice"

Y en La 501 le puse una ñapa:" Pero quiero ser Feliz. Lo más que se pueda"


Veinte años después, a pesar del castigo impuesto, Luisa se seguía saliendo con la suya, mientras bebía Tequila oyendo Rancheras y cantándolas con su amigo Bernardo, era Feliz, lo más que se podía.


Besos para todos. Feliz Semana.

20.8.08

Señales, Lotería, Teléfono

Cuando era pequeña siempre acostumbraba a interpretar señales. Pero no señales de tránsito, esas hasta el día de hoy no las domino bien y no me da verguenza reconocerlo, la verdad sea dicha.

Yo me refiero a señales de la vida. Aprender a leerlas me tomó tiempo pero llegó un momento que las dominaba como si yo hubiese nacido para interpretar el mundo con todo lo bueno y lo malo que aquello conlleva.

Digo lo bueno porque siempre me anticipaba a cosas que nos beneficiaban a todos y malas porque las desgracias las veía también con tiempo (aunque eso no me permitía prepararme con tiempo porque para lo malo uno nunca está preparado así lo vea con años de anterioridad)

Era por eso que podía ver números que saldrían en la lotería, predecir que llegaría visita inesperada hasta con un día de anticipación (lo cual preparaba a mi madre para recibir lo inesperado de una manera esperada), saber si todo iría bien incluso con una tragedia grande de por medio (lo cual siempre aliviaba a mis padresporque si yo lo decía así sería), saber las notas exactas que sacaría en cada materia de la escuela y con cuáles debía tener cuidado (cosa beneficiosa en una etapa escolar), entre otras muchas cosas, pero también estaban las malas, aquellas que no me atrevía a decir, como aquella vez que supe que la mejor amiga de mi abuela moriría, no le dije nada a mi abuela porque aquella parte mía tan acertiva de pequeña no venía bien cuando hablaba de cosas malas, es por eso que cuando la señora murió ( unos meses después) y vi a mi abuela tan triste, me alegré de haberme mantenido calladita porque lloró tanto mi abuela que supe que de alguna forma le había ahorrado meses de lágrimas y sufrimiento.

Hablemos de la lotería, saber el número que saldrá en la lotería en Venezuela es quizás una de las mejores cosas que te puede pasar, la lotería es muy importante en nuestro país, allí casi todo el mundo cree que su vida puede cambiar con un número (incluyéndome), de alguna manera yo se las cambiaba muchas veces, en pequeños o grandes montos dependiendo del día, las ganas y La Panchita, La Panchita es una tira cómica que aún hoy en día sigue apareciendo en un periódico venezolano , es una tira cómica un poco erótica,vista con mis ojos de adulta, pero con mis ojos de niña veía a una mujer donde por todos lados aparecían números y yo sabía exactamente al verla qué número me decía con toda su anatomía.

En aquella época mis padres no se andaban con esos rollos existenciales de los traumas que ver cosas semi eróticas pueden causar en los niños, y lo agradezco, es por ello que yo veía por muchos minutos esa Panchita diaria buscando un número con el permiso de mis progenitores que sin interesarse mucho por la psicología infantil finalmente usaron la mejor y me hicieron crecer sin traumas, viendo números donde todos los demás hijos de padres que se leían libros y libros de psicología veían solo tetas.

Así, tengo flashes en mi memoria donde me veo de niña sentada en las piernas de mi madre, con vecinas haciendo cola esperando por un número y yo con la panchita en la mesa señalando lo que veía, viéndolas a todas salir corriendo a por el número que en pocas horas ya se había vendido todo por la zona donde vivía. Mis padres jugaron muchas veces y muchas veces ganaron, los premios que más me gustaba repartirles era en la víspera de navidad, pero ese mérito me lo llevaba yo con mi padre que de tanto estudiar números de contabilidad en la vida, también los podía anticipar, casi siempre la pegábamos y en mi casa llegaba navidad cuando la lotería de Caracas o del Táchira anunciaba el número que compraba en casa muchos regalos y buena comida.

Ese don muchas veces no es tan divertido, pensarán ustedes que me contradigo porque al ver las cosas tan claras debería haberme generado mucha diversión sabiendo lo bueno que me venía con tiempo, y sí, en eso les doy la razón, esa parte es divertida, pero está la otra, la de las cosas malas que hoy en día muchas veces veo con tanta claridad como las buenas. Igual que cuando era niña. Y es que cuando eres grande la conciencia de lo malo adquiere un significado más importante y por lo tanto, es más doloroso.

Uno de los ejemplos más recientes que tengo, y que puedo contar, fue en Febrero de este año, estando en casa de mi abuelo Valentín le dije que debía poner una línea telefónica para así poder llamarle, el viejito me miró extrañado porque todos sabemos que él nunca ha necesitado una línea en casa porque su vecina que toda la vida ha tenido un teléfono siempre le insistió que mientras ella viviera él podía recibir todas las llamadas en su casa, lo cual implicaba que la amable señora cada vez que a nosotros nos daba por llamar tuviera que salir corriendo a la casa de mi abuelo y gritarle que tenía una llamada (lo de correr era porque las llamadas siempre venían de otra ciudad o de otro país como en mi caso). Cuando mi abuelo llegaba a su casa (y mi abuela Paulina cuando vivía) ella les recibía con una sonrisa y el teléfono en la mano mientras les decía es fulanito o menganito desde Caracas, desde Acarigua, desde Holanda. Siempre admiré su facilidad para pasar las llamadas como si ella fuera la recepcionista de mis abuelos y no haber contestado ni una sola vez con mala gana desde que yo tengo uso de razón y usamos esa línea para comunicarnos con nuestros abuelos.

Por eso la cara de mi abuelo fue un poema al verme insistiéndole en poner una línea en su casa. "Yo tengo teléfono mi negra", me respondía, "a mí no me hace falta poner uno en esta casa"

Unos días después la vecina murió.

Y mi abuelo ya tiene su propia línea.

15.8.08

Amsterdam y la música

En estos momentos estoy trabajando desde casa.

Mientras trabajo escucho música clásica y rancheras alternativamente, los obreros de la construcción que trabajan en el edificio que están construyendo en la parte de atrás de mi edificio, ponen esta música mientras trabajan.

Cada viernes por la mañana, alrededor de las nueve, el chico que conduce el camión que recoge la basura de mi calle siempre llega escuchando ópera con un volumen que alegra todos los corazones. La ópera que elige cada viernes (o la que suena justo cuando pasa por mi calle) está super bien seleccionada, por lo menos para mí que tampoco es que entienda mucho, pero me suena maravillosamente.

Por ese chico espero yo todos los viernes, a las nueve me ven como un clavel en mi ventana esperando lo que yo considero mi serenata privada, ya les conté el año pasado en este post el porqué de mi debilidad por la gente que se dedica a trabajar recogiendo la basura en Amsterdam, además de los motivos obvios que explicaba en aquel post, es porque realmente he descubierto en este gremio y en el de la construcción gente muy especial (aunque los que recogen la basura van ganando en mi lista entre piropos y serenatas).

El chico que todos los viernes escucha ópera (o me trae mi serenata, como lo quieran ver), recoge la basura con un sistema electrónico que se dedica a desenterrar los contenedores subterráneos donde se almacena la basura en mi calle, y con ese control remoto saca el contenedor y lo abre sobre el camión donde toda la basura va a parar, una vez terminado sigue su camino, conduciendo su camión, escuchando alguna pieza que hace su trabajo (y el mío porque cada viernes trabajo desde casa) muy agradable.


Muchos besos.Feliz fin de semana para todos.



Por cierto, a todos los que leyeron el año pasado mi post de John Bedankt en honor a los que recogen basura en las calles de Amsterdam, les debo un segundo post explicándoles como les han impuesto multas a estos fabulosos señores que además de limpiar nuestras calles nos piropean, por ese mismo motivo, por piropear me los han multado... y es que a las holandesas aquello no les gusta tanto, pero ese cuento merece un post completo que vendrá y pronto!

12.8.08

La ventana discreta



Que tan equivocados podemos llegar a estar, si
pensamos que todo lo que vemos es todo lo que hay.





Caminaba por mi calle, regresaba de cenar con unos amigos, serían quizás las dos de la mañana, la luz de la calle llenaba el aire de melancolía, una de esas melancolías que a muchas almas les podría dar tristeza, pero a mí no, no en ese momento.

Al llegar a la esquina observé a través de su ventana a uno de mis vecinos,estaba sentado frente a su computadora, escribiendo algo, me le quedé viendo y sólo le quité la mirada de encima al darme cuenta que me estaba pasando de indiscreta, en realidad tampoco pecaría de serlo, porque es indiscreto aquel que entra sin que alguien le dé permiso para entrar y en Holanda de alguna forma te lo dan,digo, el permiso de mirar.

Aquí casi nadie cierra las cortinas de sus casas, en mi calle hay muy pocas casas donde no puedes ver claramente el interior,la mayoría de las casas están abiertas al mundo, lo que no quiere decir que el mundo pueda entrar tan fácilmente en ellas.

Los holandeses muestran el mundo de su casa, dejando abiertas sus cortinas, cerrándolas solo lo necesario y dejando claro que en esas cuatro paredes no hay nada que esconder. Muchas casas nisiquiera tienen cortinas.

Es por ello que puedo llegar a ver a mi vecino mientras teclea algo en su computadora, a mi otro vecino en la ducha, a mi otra vecina mientras cocina para su novio, a mi otra vecina mientras lee un libro todas las noches o el vecino que juega con sus hijos sin parar, ellos también me ven a mi, desde sus mundos, el mío se les hace cercano.

Pero no es una ventana indiscreta la que vemos, tampoco nosotros lo somos porque como bien expliqué nos dejan mirar. Es una ventana discreta, discreta porque vemos muchas cosas pero no llegamos a verlo o saberlo todo, como ellos tampoco lo ven o saben todo de mí.

Miramos hasta donde se nos permite y dejamos ser mirados en la misma medida. Y aquel que no haya vivido en una sociedad como ésta, quizás le cueste entender que se puede ver mucho y a la vez saber tan poco.

Yo no sé que hacen o a que se dedican la mayoría de mis vecinos, tampoco me interesa, me conformo con aquello que pueda observar así como ellos se conforman con lo que muestro yo. Cada quien desde su lado de la ventana, cada quien con su vida.

Como la vida misma.

De Peligro a Pele el Ojo (o de como el venezolano usa refranes para explicar lo inexplicable) : "vivir y dejar vivir"

7.8.08

Bella

Esta mañana llegando a la oficina, er pisha de cai me pasó un link por email, era un link de youtube. Lo abro y me encuentro que es la canción de Jovanotti que más me gusta (y miren que es difícil decidirse por una) es la canción BELLA. Y así comenzaba mi día.

Casualmente hoy se cumple un año más desde que me dieron mi primer beso, ese es el motivo por el cual Agosto siempre me sabe a besos ricos, tal cual como se los contaba aquí el año pasado.

Tanto ha llovido desde ese primer beso hasta hoy, pero esta mañana al recibir el link de esa canción que siempre me habla de grandes amores, me sentí igualita que aquella niñita a la que besaron un día 7 de Agosto por primera vez hace tiempo ya. Me sentí afortunada, afortunada de saber que no importa el tiempo que pase, mi corazón late con mucha fuerza, aquel 7 y este 7.

Lo importante de amar, es que el amor cada día te descubra como si fuera la primera vez, como si todos los días fueran Agosto y siempre te supieran a besos ricos.

Justo ayer pensaba nuevamente en la vida, las cosas raras que te pasan, como si estuviéramos metidos en una película, cambian los escenarios, la música, los co-protagonistas y es increíble como nosotros, los protagonistas (porque todos somos papel principal en nuestra propia vida) podemos mantenernos sintiendo lo mismo, siendo los mismos, queriendo con la misma intensidad, que nada nos haya nisiquiera quitado un ápice de la capacidad para que todos nuestros corazones latan por los mismos motivos que lo hacían cuando recibimos nuestro primer beso.

Tiendo a pensar que los guionistas de nuestras vidas nos reparten los sentimientos y nos los dejan grabados para siempre, intactos,varían los diálogos, la manera de pensar, de reaccionar ante ciertas situaciones, pero los sentimientos parecieran que nos lo tatuaran en los guiones de la vida, porque esos no cambian nunca.

Y eso lo sé porque la película Dumbo me hace llorar hoy igualito que me hizo llorar ayer y Agosto me sabe a besos ricos, hoy, tanto o más que ayer.

Besos ricos para todos. Siempre.

Aquí puedes ver el video y escuchar la canción que me mandó

4.8.08

Envidia


Conversando con una compañera del trabajo, salió el tema de la envidia, después de discutir un rato nuestros puntos de vista al respecto, me lanzó una frase de la cual me costó recuperarme:

Con la envidia se nace o no se nace, eso no se aprende. Hay niños que vienen al mundo con eso ya aprendido.

Mi cara fue de total asombro y sin respuesta alguna ante semejantes palabras disfrazadas como siempre de "verdad absoluta" que mucha gente acostumbra a decir antes de pensarlas.

Al llegar a casa recibo de mi cuñado las fotos semanales de mi sobrina (me tienen consentida enviándome cada semana decenas de fotos de mi bella princesa) y mientras miraba babeada una foto tras otra, pensaba en aquella frase de mi colega, y sonreí al pensar que solo era eso, una frase, porque en la realidad estos chamos que vienen al mundo y alegran nuestras vidas, lo único que pueden traer consigo es alegría, amor y miles de cosas bonitas, pero envidia? Solo hay que verles la carita para darse cuenta que de eso nada de nada.

O no?


(pincha la foto para verla más grande)

Feliz Semana!

31.7.08

Tú, La Moto y Yo.

Esa tarde de Abril en Amsterdam, dos chicas se reían a carcajadas montadas en una moto. Una moto amarilla, pequeña,creada con la forma de una abeja, los espejos retrovisores hacían las veces de antena, las lámparas delanteras tenían forma de ojos, y la parte de atrás de la moto, era en forma de culo, del culo de una abeja.

Las dos cosas llamaban la atención, las risas de las chicas y la moto. Los hombres incluso intentaban coquetearles, o como se diría en venezolano, "echarles los perros", y es que ellas, esas chicas, eran venezolanas, venezolanas en Amsterdam.

Las dos estudiaron juntas en un Colegio Teresiano, uno de los que hay en Caracas. Se conocieron en primer año de Bachillerato. Las sentaron por orden alfabético y resultó que un apellido venía después del otro, así se sentaron juntas, cada fila contenía tres pupitres, al lado de ellas había otra chica pero con tan poca importancia que nisiquiera necesita nombrarse en este relato, pero las dos amigas sí, incluso los pupitres, pero la tercera, la tercera no, empecemos por los pupitres de la escuela, esos no eran como en la mayoría de los colegios porque allí todo el mundo tenía su mesa con su silla, la mesa tenía una tapa que si la levantabas tenía un cajón donde podías guardar todo el mundo escolar y aún más, una de las compañeras hasta guardaba un playgirl, pero de esa compañera tampoco queremos hablar, esa tampoco tiene importancia.


Las dos amigas supieron que serían amigas para siempre, desde ese primer día de clases, es que cuando eres chamo las cosas se ven clarísimas, si ves a alguien y "no hay feeling", pues no le tratas y ya, solo un hola y chao, el mismo "hola y chao pescao" que esas dos amigas le hicieron a la tercera de la fila, la que no tiene importancia en este relato, nadie sufrió, no hubo traumas, eran niñas pero sabían claramente que un NO es un NO, las tres lo habían aprendido desde temprana edad y por eso allí hubo cero rollos (a mucha otra gente le cuesta entenderlo en la vida o quizás nunca lo llegan a aprender, triste no?)

No nos desviemos del tema, que sino se nos va la moto.

Una de las chicas era muy pobre, pero muy pobre muy pobre, la otra tenía dinero, mucho dinero (que luego resultó ser menos y después mucho pero mucho más, pero eso no viene al caso, insisto, no nos desviemos del tema). La chica que era muy pobre en realidad no tenía que decirlo, a su amiga no le importaba lo que los demás tuvieran en sus bolsillos, sino en sus cabezas y en su almas,en esos lugares era en los únicos que hacia (y hace) diferencia entre pobres y ricos. La chica que era pobre sentía la necesidad de contarlo,para ella una amiga era aquella que la aceptaba tal cual era y aunque su amiga rica desde el día 1 la había aceptado sin importarle muchos detalles, para la amiga pobre su amiga rica debía pasar la prueba.

Fue así como un día, antes del comienzo de las vacaciones navideñas, la amiga pobre decidió llevar a su amiga rica a su apartamento, aquel lugar donde la amiga rica no había entrado nunca, aunque estaba justo al lado del colegio. Al entrar vieron a una señora con una cara tan amable que a la amiga rica le arrugó el corazón. La señora iba vestida como en Caracas acostumbran a vestir a las señoras que se trabajan en casas de otros como servicio doméstico. Al entrar la amiga pobre le dijo con una sonrisa nerviosa: " te presento a mi mamá", la amiga rica sonrió con esa sonrisa que había aprendido de su papá, esa sonrisa que abre puertas, y le dijo: " encantada señora". Y así quedaron, encantadas la una de la otra. Para siempre. La niña pobre, ya no se sintió más pobre, porque había encontrado a alguien que valoraba quien era y el trabajo que hacía su mamá, que a su vez trabajaba en una casa donde vivían, comían, dormían y cuyos dueños de casa que nunca pudieron tener hijos, la querían como a una hija, hasta el punto de pagarle esa escuela, tan cara. Pero eso tampoco viene a cuento. Cortemos, que se nos va la moto.

Así llegaron al tercer año de bachillerato, casi 15 años y un mismo sueño, tener una moto (aquí si ya nos empezamos a centrar en el cuento), de esas que estaban tan de moda, una vespa, todas tenían una, todas, incluso la tercera en la fila de pupitres, todas, menos ellas dos, una por falta de dinero y la otra por falta de agallas, los padres de la segunda no querían ni escuchar hablar de algo que pudiera atentar contra su vida, difícil, muy difícil era convencerles. Estuvieron meses planeando la manera de hacerse con una, una sola les bastaba para las dos, todos los fines de semana comparaban los precios de los recortes de prensa que cada una había acumulado por su lado,con las ofertas en motos, con todos los modelos, para todos los gustos, cada una tenía sus ahorros pero el cálculo haciendo hasta lo imposible por conseguir dinero, les daba mucho menos de lo que necesitaban para hacerse con una.


Un día desistieron, se conformaron con los paseos que una tercera amiga les daba (no la tercera en la fila de pupitres sino una otra tercera que sin ser de la misma fila era la tercera correcta), esa tercera amiga que tenía una moto de color azul marino preciosa que brillaba a distancia, las montaba y les daba paseos por turnos después de clases, y así poco a poco les mataba el vicio tan grande que habían agarrado por esas motos.


Pero, no puedes matar nunca un sueño infantil, aquello es más grande que una mata de coco.


Es por eso que once años después, en Amsterdam (el tiempo vuela no? como mi relato que sino, se me va la moto) una tarde de Abril, la segunda esperaba a la primera en el aeropuerto, luego de abrazos y de risas al verse igualitas la una a la otra, la segunda le dijo:" te tengo la sorpresa más grande del mundo amiga, la moto, finalmente, llegó".


Llegaron a casa, dejaron maletas, regalos y jet lag, bajaron corriendo a la calle donde en una esquina una abeja amarilla culona y pequeña, que a la vez también era una moto, les esperaba, la primera amiga por un momento pensó que aquel animal moto les sonreía, y no le parecía raro, porque cuando la vida te sonríe, todo lo demás lo hace también.


Se montaron, con lágrimas en los ojos, la primera se sentó detrás de la segunda, la abrazó y le dijo: "amiga, vamos al colegio" y así iniciaron ese paseo imaginario que tantas veces vieron en su cabeza, las dos, saliendo de casa de la segunda y llegando a clases, por fin, en moto (de la casa de la primera nunca salieron porque vivía al lado del colegio, las chicas eran soñadoras, no tontas).


Por eso se reían a carcajada limpia mientras paseaban por Amsterdam, de qué otra manera se puede pasear cuando un sueño se cumple tarde o temprano y en el lugar menos inesperado?


Besos para todos. Recuerden, no dejen que se les vaya la moto...

28.7.08

El globo quiere ser libre

y sólo el día que lo entendamos, podremos ser más felices.







Yo lo comprendí un día sábado, de la mano de la hija de una buena amiga, la niña tendría 7 años en aquel momento; saliendo de una tienda nos regalaron un globo, que ella agarró gustosa con su mano izquierda, un globo color morado, casi llegando a casa el globo se desprendió de la cuerda que lo sostenía atado a la niña y a nuestras vidas de alguna forma, miré el globo flotar por el aire a una velocidad impresionante y mientras lo observaba alejarse le decía a la niña que no se preocupara, que nos regresaríamos a la tienda en busca de otro, al volverme y ver su rostro esperando tristeza, me llevé una gran sorpresa al ver que una enorme sonrisa se dibujaba en su dulce carita, y me dijo con la certeza que da la sabiduría infantil, que estaba feliz por ese globo porque ese globo quería ser libre y al final lo había logrado.

A mí sus palabras me dibujaron una sonrisa.

Hay tanto que aprender de los niños que ven en globos que se desprenden de sus manos la libertad y nunca una pérdida.


Besos para todos, Feliz Semana.

el dibujo

23.7.08

Candela

A Candela todo el mundo creía conocerla mejor que a si mismos.





Si alguien le decía que no quería a su marido lo suficiente a pesar de que ese hombre se desvivía por ella, ella sonreía y explicaba que no todo el mundo manifestaba el cariño por igual, pero nadie veía que al caer la noche Candela le preparaba a ese hombre un baño digno del Rey que Candela tenía como esposo, encendía velas acompañadas de aromas que mandaba a pedir a la India para él, nadie veía como religiosamente muchas veces por semana Candela masajeaba el cuerpo de su marido espantándole todos los males para desembocar en una pasión que ellos disfrutaban muy bien, nadie, ninguno de los que se atrevía a juzgar su amor, veía como en noches de luna llena a Candela le gustaba admirar el rostro de aquel hombre durmiendo, como la luz de la luna que se colaba por su cuarto le daba la claridad suficiente para delinear con sus dedos las cejas de su marido, esas cejas que según ella eran perfectas, ninguno de ellos estaba presente cuando ella le decía "Te quiero" al oído y susurraito por lo menos tres veces al día.


Si alguien le decía que era una floja en su casa, ella sonreía y decía que para algunas cosas prefería pagar, trabajando todo el día en una oficina ganaba lo suficientemente bien para darle trabajo a otra persona que a su vez podía cuidar de su casa mucho mejor que ella. Pero nadie veía como Candela escogía con esmero los platos y copas que ponía en la mesa,seleccionaba con delicadeza las toallas con las que sus invitados se secaban las manos, ni que el jabón con el que todos lavaban sus manos le había llevado días encontrarlo porque luego de oler muchos sapos encontraba un jabón príncipe digno de esos mismos invitados que se dignaban a llamarle floja. Pero a ella le daba igual, no le importaba que nadie lo notara, que nadie se diera cuenta el esfuerzo tan grande que llevaba mantener una casa como la de ella.


Si alguien comentaba que para las mujeres bellas como Candela era fácil conseguir buenos trabajos, ella sonreía y afirmaba que sí, que una buena sonrisa abría muchas puertas, prefería no explicarle a nadie todo lo que había aprendido en la Universidad, ni todos los trabajos que había hecho en su corta vida para obtener la experiencia que llevaba a un puesto como el que ella tenía, ni todos los idiomas que hablaba, ni todas las noches que se había trasnochado para aprender cosas que hoy en día le parecían tan comunes, ni todo lo que ella ayudaba a sus compañeros en los trabajos que había tenido y de como ellos le querían más que a una simple colega, ni de como sus jefes lloraban cuando ella se iba de una empresa a otra que ofrecía cosas mejores porque aunque nadie era irremplazable, Candela era de esas que dejaban huellas y se hacía querer, ella a nadie, pero a nadie le contaba que era de las que prefería trabajar duro y ayudar a todos en la empresa para dejar un buen recuerdo porque era de las que sabía que con el tiempo nadie recuerda lo que hacías en una empresa pero sí como lo hacías, por eso se empeñaba en hacer las cosas bien y así la recordaban, pero eso no lo sabía un recién llegado ni nadie que no trabajara con ella, porque ella no contaba nada, solo sonreía y hacía las cosas bien. Y así llegaba a donde había llegado y llegaría a donde debía llegar.

Si alguien le decía que ella no sabía nada de la vida, ella sonreía y decía que así era mejor porque entonces le quedaba mucho por aprender, prefería no contar nada, pero nada de nada, ni que había visto morir a una persona querida con una enfermedad terrible que nadie pudo curar, ni que lo había tenido todo y perdido todo siendo muy joven, ni que veía a la luna y se le escapaban mil suspiros, ni que le encantaba dejarse mojar por la lluvia sin importar lo que llevara puesto, ni que siempre había amado con mucha intensidad, ni que se conmovía ante el dolor y la tristeza ajenos como si fueran propios, ni que veía en el rostro de un niño el espejo de su propia alma infantil que nunca quería perder, ni que era capaz de oler recuerdos en un café o en la lluvia que quedaba mojada en la tierra y que siempre se llenaba de lágrimas al hacerlo . No, quizás ella no sabía nada de la vida, fuera lo que fuera prefería no hablar de ello.

La gente, todos la conocían mejor que ella a si misma, y así lo prefería Candela, que todos pensaran que sabían mucho sobre ella aunque en realidad no supieran nada, porque a veces las verdades, son mas increíbles que las mentiras. Para Candela era mejor así, permanecer creíble. Porque la verdad, como su nombre, podía quemar. Así su vida se la reservaba solo para ella, ella, la única persona a la que realmente le importaba que fuera feliz.

La foto es de Differ, en su visita a mi casa hace un año ya.

17.7.08

Yo también te amo

Mientras ceno con una amiga a la que quiero mucho, celebrando su cumple número 50, entiendo en su mirada que la vida, a medio siglo, es mucho más vida, brindamos y con mi copa en la mano deseo que el destino nos dé muchos momentos así donde la amistad y la complicidad reinen entre nosotras.

Al mismo tiempo recibo este mensaje de mi hermana menor:

" Manita muchas veces he escuchado esta canción y siempre siempre me recuerda a ti y lo que tú eres en mi vida.te amo tanto tanto"


La emoción me invade, estando en otra ciudad debo esperar a llegar a casa para escuchar esa canción.

Terminada la celebración por los 50 maravillosos años que cumple mi amiga, vuelvo a casa y al llegar pongo la canción.

La escucho. Me emociono. Lloro. La comparto.

http://www.goear.com/listen.php?v=0e39c61

La vida, es maravillosa.

Manita: gracias por esta canción, yo también te amo, siempre.

21 de julio: pido disculpas públicas por no haber puesto más detalles acerca de la canción, no sé porque pero al publicar el post no he pensado que quizás alguien no puede abrir el link o escuchar la canción, es por eso que lo publiqué así sin más, por eso quiero escribir en esta nota que la canción es " Nadie como tú" de la Oreja de Van Gogh. Espero entiendan mi despite original y sepan perdonarme. Un besito.

14.7.08

No busco cambiar el mundo

Lo que busco es que el mundo no me cambie a mí.


Este fin de semana empezó extraño, el sonido de una explosión enorme me despertó como a las 7.30 de la mañana, por un momentó pensé que una bomba había explotado cerca de mi casa, por no decir dentro de ella, porque incluso tembló cerca de 3 segundos y debo confesar, que me asusté. Caí en cuenta que era un rayo unos segundos después gracias al pisha de cai que me lo dijo. Siempre que cae un rayo piensas que ha partido algo, aunque nunca sabes realmente qué, esta vez lo supimos, partió una chimenea que mide unos 50 metros y está en un edificio ubicado justo detrás de mi casa, cerca de cien casas fueron desalojadas por esa calle, porque los bomberos se dieron cuenta que aquella chimenea (o lo que había quedado de ella) no sobreviviría a ese día y temían que al caerse pudiera causar daños en los que habitan esa calle.

Mientras que los bomberos hacían lo suyo, me fui al cine a ver dos pelis.

Una de ellas fue MAMMA MIA. La película basada en el musical inspirado por las canciones de ABBA, así salí yo también, inspirada del cine, hasta el día de hoy me siento contagiada de fuerza y vida por esa película. Ver a una Meryl Streep protagonizando como nadie esa película, me alegró el fin de semana entero. La película es mejor de lo que esperaba (y confieso que esperaba algo realmente excelente) a mi me gustan los musicales y las canciones de ABBA, esa combinación hizo que esta peli fuera un regalo para mi alma. El montaje que hacen para representar la canción Dancing Queen está tan bien hecho, inevitablemente hace que se te quede la canción para siempre en el alma y que estés seguro que no olvidarás jamás de los jamases esa escena.


El Domingo por la mañana me levanté youtubeando la canción una y otra vez, fue genial verme en mi casa bailando como toda una Dancing Queen y cantándola tantas veces como mi compañero de cine no me lo permitió durante la película, me desquité !

Una noche antes de ver la peli y de que el rayo cayera cerca de mi casa, vi otra película de Meryl Streep que interpretaba junto a Jack Nicholson ( lo siento no recuerdo el nombre) estoy segura fue filmada a mediados de los 80, eso es por lo menos hace 22 años, al día siguiente me veo a Meryl Streep en su papel de Donna en Mamma Mia, tantos años después, sigue igualita físicamente y su actuación es tan buena como siempre, que no puedes más que admirarla al pensar que con todo lo que ha llovido en todos estos años y ella brilla tanto como el primer día, simplemente genial.

Me encanta saber que hay gente así en el mundo. A los que el tiempo y el mundo no solo no cambia sino que además les hace conservar su belleza y su esencia, estoy convencida que es algo que viene del alma.

Eso es lo que busco yo, que el mundo no me cambie, dentro de 22 años les digo que tal me va :)

Besos para todos, feliz semana.

11.7.08

La Perla

La Perla es una mujer delicada, preciosa, le hace mucho honor a su nombre.

A los nueve años a La Perla se la llevaron de casa de sus padres para que sirviera en casa de una familia rica, su función era cuidar a la hija de los patrones, una niña que tenía nueve años como ella, aunque en realidad la niña era dos meses mayor que La Perla, a pesar del poco sentido que tenía todo aquello, La Perla supo desde el principio asumir su papel en aquella casa, porque sabía que era eso o que sus hermanos se murieran de hambre, y ella, prefería que comieran todos.

Por eso bañaba a la niña, la vestía, la peinaba, la acompañaba a todas partes, jugaba con ella (al final, las muñecas son atractivas para todas a esa edad), la metía en la cama y no se retiraba a dormir hasta que la niña no estaba en su quinto sueño, órdenes de la patrona.

La patrona pensaba que al tener a La Perla en su casa, le hacía un favor, ella dormía, comía y se vestía gratis (con alguna ropa que la niña ya no quería, aunque a La Perla siempre le quedaba grande), mientras ella pagaba el sueldo a sus padres que con una entrada extra en la familia, podían alimentar mejor a los hermanos menores de La Perla.

De vez en cuando La Patrona sentía lástima por La Perla y le pedía a su hija que no exigiera tanto.

O por lo menos así lo recordaba La Perla 29 años después, mientras le contaba esa historia una y otra vez a su nueva patrona, en Amsterdam.

También le contaba siempre sobre sus 3 hijos, que los tres vivían en Sudamérica con su abuela, que a una la dejó con 9 años, que aquello era una casualidad cruel al ser la misma edad con la que ella tuvo que dejar su casa, que los otros dos ya eran grandes, que estudiaban en la universidad gracias a ella y el esfuerzo tan enorme que hacía para vivir esta vez separada ya no de sus hermanos, sino de sus propios hijos.

Esa había sido la historia de La Perla, separaciones, distanciamientos, pero ella desde pequeña había aprendido que sacrificarse por los suyos era su destino, por eso se lo tomaba de otra forma, tranquila y sin traumas.

"Yo me habría muerto del dolor si me hubiera tenido que separar de mis hijos Perla", le decía la nueva patrona en Amsterdam, a lo que La Perla respondía con la misma sonrisa con la que le vio su primera patrona a los nueve años, "se muere uno más rápido de ver a los hijos llorando sin tener que comer patrona".

A la patrona de Amsterdam, sí que le daba lástima La Perla, por ello procuraba pagarle más de lo normal y regalarle todo lo que podía, ropa, zapatos, bolsos, todo lo que a ella le vida le había dado en cantidades innecesarias, intentaba compartirlo con La Perla porque pensaba que lo bueno, compartido, era aún más bueno .

Esta mañana La Perla se ha levantado y mientras tomaba un café ha visto en las noticias algo de una nueva Ley que en Europa podría meter preso a todo aquel que sea ilegal, un escalofrío le ha recorrido el cuerpo, al saber que ella con tantos años ya lo era,ilegal,ilegal para poder quedarse y así seguir manteniendo a los suyos. Pensó que era terrible esa ley y aunque no estaba segura de todas sus consecuencias y si se aplicaba o no en Holanda, se imaginó que era quizás lo peor que le podía pasar en estos momentos, sobre todo por sus hijos, con ella presa, quién les mantendría? Los grandes no podrían terminar la universidad, se verían forzados a tener que sacrificarse y ella pensaba que no era justo, porque ellos no podrían estar destinados igual que ella, a sacrificarse, era para eso que había trabajado tan duro, para procurar otro destino para ellos. Cuando ya su cabeza se había llenado de todas las dudas y temores posibles, pensó en su Santo, aquel a quien ella le tenía tanta fe desde que la cocinera en casa de su primera patrona le enseñara a creer, aquel Santo que le había ayudado y acompañado toda su vida, así que una vez más en Amsterdam le prendió una vela, le pidió otro milagrito: "que nadie nunca me deporte ni me meta presa", prendiendo la vela y rezándole al Santo, La Perla salió de nuevo con su sonrisa camino a casa de su patrona en Amsterdam, se le hacía tarde, esta vez llevaba puesto el collar de perlas que la patrona con tanto cariño le había dado, sonreía teniendo la certeza que aquella Ley ni la tocaría (su Santo era más poderoso que toda Europa) y que su patrona, la de Amsterdam, esa sí que era una buena persona.

7.7.08

7-7-7


He tenido este ticket de París en mi escritorio desde que regresé el año pasado de mi viaje (pinchen en la imagen para verla más nítida)

Uno de mis números favoritos es el 7, como uno de los días que estuvimos en París el año pasado fue el 7-7-7 hizo que tener ese ticket en mi mano resultara para mí una especie de amuleto de la buena suerte.

Ya ha pasado un año de ese viaje y hoy me he dedicado a recordar lo bonito que lo pasamos con esa gente fabulosa con la que viajamos, mucho ha pasado en estos 12 meses, una pequeña parte de lo vivido la tengo escrita en este blog, otra buena parte está en mi mente y otra gran parte se ha quedado para siempre en mi corazón.

Ese 7-7-7 se casaba en París Eva Longoria, por pura casualidad estuvimos cerquita de la iglesia mientras ella le decía Sí quiero! al Tony Parker, yo no sé Evita que tal te ha ido con tu corazoncito, espero que bien, el mío a pesar de uno que otro inconveniente te digo que sigue latiendo con fuerza y ganas, se sigue arrugando ante las cosas buenas de la vida y llora de felicidad con tanto amor que le dan, no se puede quejar, espero que tu tampoco Eva, todos los que viajamos juntos a París hace un año dijimos Salud! y lo dijimos con tantas ganas que algo seguro que te alcanzó Evita. O por lo menos espero que sí.




Durante estos doce meses viendo el ticket, ni me imaginaba que me deparaba la vida desde ese 7-7-7 hasta hoy 7-7-8, y les juro que parte de lo vivido si me lo cuentan hace un año cuando tuve por primera vez este ticket en mi mano, no me lo creo, tanto por lo bueno, que ha sido mucho, como por lo malo que a pesar de haber sido poco ha pesado.

Pero aquí sigo, esperando lo que viene, abierta a las cosas buenas, ya he sacado el ticket 7-7-7 de mi escritorio, con ello no espanto la buena suerte, sino que cierro un ciclo, un año que empezó hace un año entre amigos, boda y brindis, y que hoy cierra muy bien, con un saldo positivo en general.

Espero que cuando escriba mi post de la suerte el 7-7-9, mi vida me haya llenado de cosas muy buenas, pensar que tengo que vivir 12 meses para saber que me depara y que me los pienso disfrutar día a día tanto como me he disfrutado los últimos 12 meses.

Besos para todos, feliz semana.

3.7.08

DOE MAAR!





Ayer mientras presenciaba el concierto de la banda holandesa DOE MAAR, pensaba que si no hablara este idioma como lo hablo y no hubiera vivido tanto tiempo en este país, esa expresión por mucho que me la tradujeran perfectamente, no la entendería como la entiendo.


Doe Maar es una de las bandas más famosas de la historia musical holandesa.

Cuando vine a vivir a Holanda Doe Maar fue una de las primeras bandas holandesas que escuché, claro, en aquel momento no entendía nada de lo que cantaban.

La culpa de todo la tiene el pisha de cai quien me contagió su pasión por los idiomas y parte de su estrategia para aprenderlos: escuchar música, aprenderla, cantarla y sentirla, en el idioma que queramos hablar, así de simple.

Cuando conocí al pisha de cai él me ponía todos sus discos de música holandesa entre ellos DOE MAAR y me cantaba una y otra vez sus canciones sin yo entender ni papa, ni él ni yo nos imaginamos que en un día como ayer estaríamos los dos juntos en un concierto de esa banda y que yo entendería y viviría no solo sus canciones sino las cosas que decían durante el concierto.


Me emocioné a rabiar cuando uno de los vocalistas dijo que estaba feliz de que estuviéramos allí, y sobre todo de que ELLOS estuvieran allí, porque lo que no les he contado es que DOE MAAR es una banda que se formó en el año 1978 y como ya sabemos amigos, irremediablemente el tiempo pasa, pasa para todos, sean DOE MAAR o Pedrito de Los Palotes, la única diferencia entre los seres humanos es como cada uno de nosotros aprovecha ese tiempo y a estos hombres se les notaba en la cara y en la sonrisa que sus años han sido MUY bien vividos ( y lo que les queda todavía por vivir!!!)





Fue muy bonito ver a tantas generaciones juntas en el concierto, en especial a padres con sus hijos a los que les habían contagiado la pasión por la banda y se les veía abrazados emocionados cantando juntos todas las canciones, en un momento del concierto uno de los cantantes dijo que cuando vivía con su papá pues la rebeldía de la juventud hacía que no se llevaran muy bien, pero con los años aprendió a quererlo, mientras más viejo se hizo el padre más se unieron y que ahora que ya su viejo no estaba, pues le extrañaba mucho y por eso le dedicaba una canción que cantó en aquel mismo instante para todos, arrugándonos el corazón, a mi los ojos por mi madre que se me llenaron de lágrimas en pocos segundos, sus palabras me llegaron al alma y cuando volteé vi que el pisha de cai iba por el mismo camino, y es que entre la música, las letras, las cosas sentidas que decían los de la banda que luego de tantos años siguen tocando (y muy bien), y que el pisha de cai y yo pudimos estar allí sabiendo lo que DOE MAAR significa en nuestras vidas, pues señores, era imposible no tener las emociones a flor de piel.


Lo bueno es que después de tanto lagrimeo esta mañana nos enteramos que Ingrid Betancourt ha sido liberada (junto a otros 14 secuestrados), y qué mejor noticia que esa para empezar el día? Ingrid desde aquí te digo que de ahora en adelante, siendo libre nuevamente, simplemente DOE MAAR! (osea: échale pichón).


Besos para todos. Siempre. Y recuerden: DOE MAAR!

30.6.08

Campeones!

OLE OLE OLE!!!!

TOMA TOMA y TOMA!!!



A nosotros todavía nos dura la resaca de felicidad por ese triunfo de España anoche y espero que no se nos quite en mucho tiempo!



Para nosotros será un día inolvidable y nos quedaremos roncos por lo menos una semana (tanto grito tiene sus consecuencias)


Mi casa no se cayó anoche porque renovamos los cimientos recientemente que sino....


A los que bebieron de una u otra forma de ese triunfo espero que la resaca también les dure mucho tiempo.

Besos para todos FELIZ SEMANA!

27.6.08

Confesiones de Verano

Desde el suelo, observando el cielo azul, me puse a detallar las nubes y con ellas a imaginarme formas, sonreía al ver a una oveja (y una cabra corriendo y saltando detrás de ella), una mujer desnuda recostada en el cielo con muchas curvas favorecedoras, un niño jugando con una pelota y una niña a su lado saltando la cuerda, al final de alucinar con el cielo, como siempre, constaté una vez más que la niña que siempre está en mí sigue viendo formas en el cielo y esa es una buena señal, significa que el mundo me ha alimentado de las cosas buenas y que las cosas malas vividas, se quedaron en eso, cosas malas que no traspasan mi alma ni cambian mi esencia.

Hace una semana estaba en Barcelona y la sonrisa de un buen amigo, de esos del alma, me recordaba que lo que me mantiene unida a él es que su esencia, al igual que la mía, no quiere cambiar ni renunciar a ese niño que lleva dentro y es por eso que estamos tan conectados.

Hoy recordaba tantas risas compartidas con ese amigo y las cosas locas que siempre se le ocurren (y yo secundo) que nos hacen sentir tan vivos, la verdad es que fue bonito volver a caminar Barcelona de su lado. Todas las calles, los cafés, los lugares, vistos y vueltos a ver que con su amistad, cariño y manera de ser se convirtieron otra vez en inolvidables.

Lo bonito de vivir cosas maravillosas al lado de alguien como él es revivirlas una y otra vez más, darte cuenta que los amigos de verdad son aquellos que como él hacen todo por conservar la inocencia en el alma y ven el mundo con nubes llenas de imaginación.


Saber que hace una semana estábamos juntos y que seguramente hoy también estará mirando al cielo buscando formas, hace que tenga una sonrisa gigante en mi cara mientras escribo este post.


Besos para todos! Feliz fin de semana!

23.6.08

Saber ganar, saber perder

En esta vida es tan importante saber ganar como saber perder, aquella persona que haya encontrado el equilibrio para poder disfrutar y aprender de las dos cosas por igual, vive más tranquilo.


Este domingo por la noche (ya había regresado de Barcelona) nos reunimos en mi casa un grupo de amigos italianos y españoles para presenciar juntos el partido que según todos los pronósticos pondría a España fuera del campeonato.


Estando en Barcelona conocí a un Señor muy amable y simpático, ese Señor y yo hablamos del partido que se avecinaba con España e Italia y él, como tantos otros daba a España como perdedora en ese juego, yo le dije que en el fútbol, así como en la vida, nada estaba decidido hasta el último segundo y que era precisamente ese parecido con la vida lo que hacía que tanta gente adorara el fútbol y lo que quizás nos haría ver a España triunfadora contra Italia, porque nada es seguro sino hasta el último segundo.

En mi casa anoche hubo muestras de saber ganar y saber perder, los italianos brindaron con nosotros por el triunfo de España y los españoles no fueron pesados celebrando el triunfo por respeto a los presentes.

Y mientras sostenía en mi mano mi copa de la Champagne que mi hermana me había dado como regalo en mi cumple ( advirtiéndome que era para ser bebida en una ocasión muy especial) brindaba pensando que esa botella había sido definitivamente hecha para la mejor de las ocasiones, no hablo sólo de la celebración del triunfo, sino del triunfo de la amistad por encima de todo al saber ganar y saber perder.

En mi casa señores estamos preparados para cualquier derrota, lo mismo que estuvimos preparados para este triunfo.

Es eso lo que diferencia a los hombres, porque es muy fácil saber ganar, pero saber perder, saber perder de verdad, de corazón, para eso se necesita mucho más y quizás haya gente por allí que pase toda su vida sin aprenderlo.

(Y que conste que no estoy hablando solo de fútbol)


Besitos para todos, Feliz Semana.


De Peligro a Pele el Ojo (o de como el venezolano usa refranes para explicar lo inexplicable) :
"el que tenga ojos que vea"

19.6.08

Todas las mañanas

"Se proyecta la vida, Mariposa tecnicolor "

Esta mañana me levanté, besé sus labios, pensé que todo puede ser tan fácil, miré por la ventana, el sol me daba los buenos días, otro día empieza para mí, llegué al trabajo, por azar Fito Páez me recordaba que "todos giran y giran, todos bajo el sol" proyectamos la vida, la mía con Mariposas, Mariposa Tecnicolor, eso seguro.

Esta noche brindo por eso y por uds, los de verdad, los de corazón.

Estaré en Barcelona y hoy más que nunca: "llevo la voz cantante, llevo la luz del tren"

Se les quiere mucho, feliz fin de semana.

16.6.08

Defender lo indefendible

Cristina era muy buena amiga de Juan, le había conocido por casi dos años y a ella Juan siempre le alegraba la vida, la verdad sea dicha que Cristina era una persona de esas que todo el mundo cataloga como "Buena".


Ella veía a Juan siempre como alguien puro, imposible de hacer daño a nadie, una persona que alegraba su vida, esa vida que a veces era gris, pero que él venía a iluminar casi todos los días.

Un buen día Cristina recibió una llamada. Era la policía. Juan estaba preso, necesitaba ayuda.

Ese día Cristina dejó todo lo que estaba haciendo y salió corriendo, Juan era primero, como siempre, los amigos, los buenos amigos en apuros siempre son primero y en el caso de Juan aún más.

Al llegar a la comisaría Cristina se encontró con un Juan que no conocía, uno lleno de lágrimas que al verla se declaraba inocente "soy inocente amiga, todo esto es una trampa" Cristina no pidió muchas explicaciones antes de emitir su juicio, "claro que eres inocente, eres incapaz de hacerle daño a nadie". Esa tarde Cristina escuchó la versión de Juan, "ellos me dijeron que llevara esa maleta a Grecia, me la trajeron justo antes de salir al aeropuerto y me dijeron que era para una amiga que vivía allá, ya sabes Cristina que yo no pregunto nunca nada a los amigos y siempre intento ayudarles en lo que pueda porque soy una persona buena que no le desea mal a nadie, pero al llegar al aeropuerto supe que algo malo pasaba,lo presentí, pero tonto de mí, confié ciegamente en ellos y no me dejé llevar por ese sexto sentido que heredé de mi abuela, ya tu sabes" lloraba y proseguía "en cuestión de segundos luego de haber embarcado tenía a la policía poniéndome las esposas y sólo al llegar aquí supe de que me acusaban, me habían sembrado la maleta entera con pastillas, fue horrible, juré y requetejuré que no lo había hecho amiga, pero no me creyeron, no creyeron que me habían engañado", el llanto casi no le dejaba hablar "tu si me crees no Cristina?, tú me conoces sabes que soy incapaz..." Juan no pudo seguir hablando, se llenó tanto de lágrimas que hasta moqueó y todo, Cristina sujetó su mano y le dijo con todo el amor que le tenía "claro que te creo Juan, te ayudaré en todo lo que pueda, siempre, proque sé que eres una persona buena"

Cristina salió de la comisaría indignada por ese terrible error, llegó a su casa llamó a su abogado y le pidió toda la ayuda posible para Juan. Fue a través de Marcos, su abogado, que Cristina conoció más detalles: Lola y Pepe fueron, según Juan, quienes le pidieron llevar la maleta " nunca me cayeron bien esos dos" pensaba Cristina, "mira que ya se lo había advertido mil veces al Juan, pero él, siempre tan bueno, no ve maldad en nadie" no se cansaba de repetirle Cristina a Marcos.

Llegó el juicio, Cristina se gastó hasta lo que no tenía en su defensa, finalmente y a pesar de todos los esfuerzos, la justicia que no es tan ciega, sentenció a Juan por dos años y medio.

Dos años y medio en los que Juan contó siempre con Cristina, ella iba a visitarle regularmente y juntos contaban los días, los días que a pesar de todo pasaban rápido,"aprendí la lección Cristina" repetía Juan hasta el cansancio,"nunca más confiaré en nadie tan ciegamente ni seré tan bueno, al final me da rabia saber que no todo el mundo tiene un corazón tan puro y honesto como yo". "Tranquilo Juan, ya verás como todo pasará, tiempo al tiempo, el tiempo lo pone todo en su lugar, ya verás".

Y así fue.

Juan salió de la cárcel y los primeros meses se fue a vivir con Cristina, la misma que le buscó un trabajo de medio tiempo e hizo hasta lo imposible por reinsertarle en todo lo que la vida por una injusticia le había robado, muchos vinos compartieron durante esa nueva vida de Juan "todo irá mejor amiga, brindemos por eso" "sí, Juan, brindemos!"

Un día, Cristina regresó del trabajo mucho más temprano de lo que acostumbraba, al abrir la puerta se encontró sentada en su sofá a Lola, la misma mujer que pocos años antes le había dado a Juan aquella maleta que le cambió la vida, Cristina pensó por un segundo que la mujer se había colado en su casa a la fuerza y antes de que pudiera emitir cualquier reproche se apareció por el corredor, Juan.


"Cristina!" exclamó Juan con voz asustada , "Juan qué hace esta mujer aquí?", con la voz nerviosa pero con el descaro grande de aquellos que siempre agarran con las manos en la masa (y aún así intentan defenderse) Juan le respondió "de eso quería hablarte Cristina, ella ha venido a explicarme todo, al final fue un error y ni ella ni Pepe sabían que contenía aquella maleta, a ellos también les engañaron, de eso te queríamos hablar"

Lola miraba todo desde el sofá, y Cristina le notó una sonrisa burlona.

Fue gracias a esa sonrisa burlona y el sexto sentido que las mujeres sí que heredan de sus abuelas que Cristina abrió los ojos.

"Juan, vete de mi casa" "Cristina, por favor, escucha" Lo siento Juan, no es nada personal, pero así todo irá mejor.

Esa misma tarde Juan salió de su casa y de su vida, no sin irse entre llantos y repitiendo sin parar que era inocente.

Al día siguiente Cristina empezó a averiguar todo sobre Juan, de la mano de su abogado y de una manera objetiva ( aquella misma manera que el corazón y el amor no le permitieron al principio) con pruebas en mano Cristina lo vio todo claro, "Marcos, cómo pude estar tan ciega?" preguntó Cristina, pregunta a la que Marcos respondió con la sabiduría que solo te da la vida "porque eras su amiga, y a los amigos siempre se les cree, los verdaderos amigos nunca te mienten".

Y eso hasta Juan lo sabía, por eso nunca les mentía ni a Lola ni a Pepe.