24.4.08

Los despechos con rancheras y todo...


cómo me gustan!!!

Y me lo recuerda Alejandro Fernández escuchando su CD " México-Madrid: En Directo y Sin Escalas".

La culpa de mi gusto al despecho mezclado con rancheras la tiene mi propio padre.

Cuando éramos niños viajábamos al pueblo de mis padres durante las vacaciones de la escuela en Julio, Agosto y Septiembre (esas sí que eran vacaciones escolares!!!) algunas veces el trayecto lo hacíamos en el auto de mi viejo y duraba más o menos unas doce horas,con sus respectivas dos paradas largas obligadas una en Valencia a desayunar unas empanadas y otra llegando a Barinas donde normalmente almorzábamos algo que siempre estaba mejor que la última vez que habíamos comido allí, es que esos restaurantes de carretera donde se encuentran todos los viajeros que van o vienen pero con hambre o sed, tienen un sabor único e inolvidable aún después de los años y la distancia.

Durante el largo camino que separaba Caracas de la ciudad andina donde nos esperaban los abuelos, tíos y primos emocionados por nuestra llegada que era normalmente el principio de las vacaciones oficiales para todos porque allí nadie volaba una cometa gigante (y cuando digo gigante, es GIGANTE quizás pasaba de 1.60 de alto) que sólo nuestro tío el carpintero sabía hacer , o se bañaba en el río con TODA la ropa puesta o se tiraba por esos montes a correr y correr por horas unas veces siendo el perseguido y otras el que perseguía, allí nadie se quedaba a la luz de la luna echando cuentos de muertos y aparecidos, nadie, nadie, hasta que nosotros, los primos de Caracas, llegábamos a pasar los que serían los mejores meses de nuestros años de infancia, fue durante esos largos trayectos que me conducían al pueblo, donde mi padre ponía una y otra vez sus canciones favoritas (de despecho y lágrimas) donde yo me aprendí TODAS las canciones de despecho que me conozco en la vida, pero me las aprendí como se deben aprender, sintiéndolas, con el alma arrugadita ante un dolor que aún siendo ajeno para una niña como yo, lo sentía tan cercano que irremediablemente me hacía llorar una y otra vez mientras las cantaba.

Y es por eso, por haber aprendido a llorar sin haber tenido un despecho, que cada vez que escucho esas canciones esté despechada o no sufro y me dan ganas de llorar como la que se lamenta por el amor que no la quiere, al ' pisha de cai' le costó entenderlo porque me veía cantar esas canciones con tanta pasión y dolor que hasta el que menos quisiera pensarlo, pensaría que sufro por el amor que se fue si me oye cantar, con los años que llevamos juntos y tantas pero tantísimas veces que me ha visto cantar estas canciones (sobre todo cuando viajamos juntos porque esa costumbre no se me va y espero no se me vaya nunca) ha aprendido que en mi caso canciones con despecho es igual a nostalgia por la infancia y sus viajes de carretera.

Viajando de Málaga a Cádiz, en auto, mi hermana mayor me preguntó que estaba escuchando en mi Ipod, le puse el audifono en el oído y justo en ese momento empezó Alejandro Fernández a cantar: "perdóname mi amor por todo el tiempo que te amé te hice daño", a mi hermana los ojos se le desorbitaron y pocos segundos después de un intercambio cómplices de mirada de dos niñas que aprendieron en su infancia que viaje en carretera es igual a música de despecho que tanto le gusta a papá, pues empezamos como locas a cantar la canción entera, con la misma pasión que tendríamos si nuestras parejas nos hubieran dejado para siempre justo antes de ese viaje, y así seguimos todo el camino cantando una tras otra, sin importarnos el resto de los pasajeros-familiares que estaban con nosotras, lo hicimos tal cual como si en vez de en un auto, en aquel justo momento estuviéramos detrás de la barra de un bar con una rockola de esas que no han actualizado en años y que nadie espera que lo hagan....

Cuando yo escucho a Maná cantar la canción " Se me olvidó otra vez", haciendo el esfuerzo más grande del mundo (y miren que lo he intentado) no puedo cantarla tan rápido como ellos, eso sería como dejar el amor, el tequila, el llanto y el despecho a la mitad, no puedo! y no puedo porque mi versión, esa que siempre estará en mi alma, en mi mente y mi corazón, la canta la maravillosa Lucha Villa lentamente y con todo el dolor que se siente cuando terminas con alguien que sabes que no volverá, que nunca te quiso y que al final sólo tu amaste.


Cada vez que vuelvo a Venezuela y salgo con mi padre de paseo en el auto, estando los dos sólos, él pone toda su música de despecho a sus anchas porque conmigo es libre de escucharla una y otra vez, siento que mi viejo es feliz viéndome cantarlas y eso me hace muy feliz a mi también porque un hijo se siente completo haciendo feliz a sus viejos tanto como ellos a uno (y al que diga que no, le saldrá un orzuelo, así que mosca!). Siempre que salimos con mi mamá, que para ser sincera no es muy adepta a escuchar todas las canciones una y otra vez, mi viejo le dice: " vieja, yo pongo la música porque a la niña le gusta" y ella se queda tranquila y no se queja (tan bella) pero al final es cierto, lo que mi padre dice es muy cierto, me gusta, porque me devuelve a una parte de mi infancia y despecho temprano que nunca quisiera olvidar.

21.4.08

Más o menos así se me quedó la cara...





Cuando mi sobrina entró en el aeropuerto de Amsterdam donde tomaba el avión que le conducía a ella, a mi hermana mayor, mi cuñado y la nana a Caracas.



Estas semanas con mi sobrina han sido inolvidables.

Pero se fueron volando!



Al despedirme de ella le dije que pronto nos veríamos porque el tiempo para los grandes pasa volando :)

Ella sonrió y yo hice un esfuerzo grande para no llorar ante la despedida sobre todo porque mi hermana mayor estaba llorando por las tres en ese justo momento y no quería hacerla sentir más triste, por eso me hice la dura.


Al llegar a casa encendí la tele, estaban pasando Forrest Gump, la película estaba justo en la parte donde él para de correr y decide volver a casa, comencé a llorar y seguí llorando toda la película hasta la parte final, hasta que la pluma vuela, así como voló mi sobrina de vuelta a Caracas este sábado. Forrest me sirvió de catarsis. Hice bien en llorar.


Ese mismo día volví al aeropuerto a recibir a mi hermana menor con su novio, que han venido unos días por estos lares, planeamos hacer muchas cosas juntos, entre ellas un viaje a Praga.

La coincidencia que el mismo día que despedía a mi hermana mayor y a mi sobrina, llegara mi hermana menor , hizo que una despedida, por esta vez, se me hiciera tan ligera como la pluma que vuela en la parte final de la película Forrest Gump.

Es el destino que a veces me consiente, tanto como lo hace la primavera en Holanda regalándome Tulipanes tan hermosos como estos.




Feliz semana para todos.

16.4.08

El día que descubrimos el Mar



Para mi sobrina.





Victoria Eugenia, ese día llegamos al Castillo de Santa Catalina, veníamos del centro de Cádiz y pasamos por la estatua de Simón Bolívar, se la queríamos mostrar a tu madre para que viera que Venezuela está presente siempre, aún más en Cádiz.

Al llegar al Castillo nos encontramos a una pareja de recién casados que venía a hacerse una sesión de fotos del día se supone será uno de los más felices de sus vidas, la novia lucía como todas las novias RADIANTE y el novio, el novio me llamó especialmente la atención porque hacía tiempo no venía a un recién casado con esa cara de felicidad,venían acompañados por dos personas, parecían los padres de alguno de ellos dos, yo llevaba tu cochecito y al ver aquella escena me adelanté por entre los novios para que la sesión de fotos no me bloqueara mi ascenso rápido a la parte de arriba del castillo, donde aguardaba algo que quería mostrarte, al llegar arriba lo vi inmediatamente, delante de nosotras. Apresuré mi paso hacia una de las esquinas,te levanté con todo cuidado porque mis manos temblaban de la emoción ante lo que allí iba a ocurrir, te cargué en una posición en la que quedaras de frente cuando te alzara completamente, antes de terminar la maniobra me acerqué a tu oído y te dije susurrando: "Victoria Eugenia, te presento el mar, es casi tan bonito como tú"

Te levanté lo suficiente para que lo vieras todo y él, el Mar de Cádiz, se rindiera a tus pies, como lo hacen todos ante una Reina como tú, y así fue, lo viste en mis brazos por primera vez y tu regalo hacia mí fue una sonrisa maravillosa que no olvidaré jamás.

Es por ese momento mágico y lo que compartimos juntas que sé, que cada vez que veas el mar siempre recordarás que lo descubrimos juntas, porque yo ese día, mi bella Victoria Eugenia, lo redescubrí contigo también, ante tus ojos adquirió un signifcado totalmente nuevo para mí.


Te amo.


La foto

9.4.08

Es que uno cumple años



Y lo que piensa es en todas las cosas que te pasan sin buscarlas.

Yo pido por los demás normalmente. Me da miedo pedir por mí, prefiero gastarme los cartuchos de la buena suerte en los demás.

Cuando estuve en Venezuela a principios de año recibí un mensaje de mi papá en mi celular (móvil) , me contaba que había presenciado un parto, le llamé inmediatamente y me echó todo el cuento.

En un lugar donde él se encontraba una mujer se puso de parto. Y sin tiempo para llegar a ningún hospital, ella trajo a su nena al mundo delante de todos, incluído mi padre, él me contó emocionado lo que había sentido y que hasta se le había "aguado el guarapo" y todo, me lo contaba y yo en ese momento, justo en ese momento, mientras él me hablaba de aquella nena cuya madre parecía no tener muchos recursos, yo pedía a quien fuera que me escuche cuando pido por alguien, pedía que el futuro de esa nena fuera genial, que no le faltara de nada, que fuera feliz siempre y que su vida estuviera rodeada de milagros, milagros como el de su nacimiento, inesperado y que llenó de felicidad a todo el que lo presenciaba, como mi padre.

Y es que una nueva vida es así, milagrosa, entiendo perfectamente lo que mi papá sintió al ver el nacimiento de ese bebé, porque ver a un niño te hace sentir que la vida es más simple de lo que crees y que todo, todo aquello que sueñas es posible en la inocencia de aquel rostro que viene al mundo esperando lo mejor de el.

Cumplí años el lunes y mucha gente querida me ha colmado de bendiciones y felicitaciones.

La vida me llena de cosas milagrosas a diario, aún así yo intento siempre pedir para los demás, aún en mi cumpleaños, por eso el lunes cuando apagué mis velas de la torta pedí por mi sobrina que estaba conmigo ese día, junto a mi hermana mayor y mucha gente querida que me llena de amor y me hace pensar que cuando yo nací, alguien en esa maternidad concepción palacios donde vine al mundo un 7 de abril , alguien en aquel momento, justo en aquel momento, pidió por mí y mi futuro, tanto como yo lo hice por aquella niña que mi papá vio nacer este año y sino es así entonces que me expliquen por qué me pasan tantas cosas fabulosas aún sin pedirlas...

Se les quiere un mundo y se les abraza con todo el amor del mundo por todo el cariño que me han dejado en sus mensajes por mi cumpleaños.

3.4.08

Esta es la historia de Sebastián



Sebastián era un niño muy pobre muy pobre muy pobre

Pero a la vez muy feliz muy feliz muy feliz




No estaba consciente ni de su pobreza, ni de su felicidad, para él todo lo que le rodeaba era su normalidad.

Salía todas las mañanas con un cubo en la mano, lleno de hallaquitas dulces, hallaquitas que la madre preparaba todas las noches porque ella durante el día limpiaba casas de otra gente que no eran, ante los ojos de Sebastián, tan hábiles como su mamá, porque ella podía limpiar la de ella y las de los demás en un día nada más.

Mientras amasaba las hallaquitas de noche, la madre de Sebastián siempre cantaba y cantaba.

Sebastián ayudaba a sus hermanitos pequeños con las tareas de la escuela, esas tareas que él sabía hacer a la perfección, porque ninguno había llegado al sexto grado que era hasta el último curso que Sebastián pudo estudiar, Sebastián se sentía orgulloso porque ya sabía todo lo que a ellos les enseñaban y esperaba que algún día ellos le superaran en el nivel porque gracias a él y a su esfuerzo podrían ir a la escuela para siempre.

Eso era lo que Sebastián quería, cuando se quedaba dormido en el autobús que le conducía al centro de la ciudad donde estaba el mercado donde trabajaba, Sebastián soñaba lo que deseaba para todos, quería tener a su mamá como una Reina, la Reina de su vida, merecía lo mejor, para sus hermanos siempre soñaba lo mismo: una cama para cada uno así no tendrían que dormir amorochados los 5 en la misma cama, 3 bates de béisbol con sus respectivas pelotas (así ninguno de los varones se pelearía por el del otro), para las niñas dos muñecas gigantes de esas que venían con tetero chupón y pañales, ah sí, eso también soñaba, pañales desechables para la nena más pequeña de la casa, un camión entero de pañales desechables a ser posible, así no amanecerían mojados más nunca y no estarían todo el día con ropas oliendo a pipí, ah pero si cada uno tendría su cama entonces ya más nadie amanecería mojado se repetía mientras se sonreía en el sueño... "despierta muchachito ya llegamos a la parada final"... esa voz, la de Moncho, el conductor, esa voz era la que siempre le despertaba en el autobús y en la vida, con esa voz volvía a la realidad, su realidad.

Durante el día Sebastián caminaba por todo el mercado, le daría quizas más de mil vueltas, pero nunca lo sabía con certeza porque el cansancio y el hambre sólo le permitían contar hasta 1000, a eso de las 2 de la tarde se sentaba y recordaba las palabras de su mamá que le decían que podía comerse una hallaquita si se le hacía muy tarde y no las había vendido todas, pero Sebastián aguantaba todo lo que podía porque sabía sumar lo suficiente para entender que vendiendo esa hallaquita ganaba lo que necesitaba para llevar varios platicos de comida a su casa y al ver que le quedaba poco, siempre, a las dos de la tarde, se sentaba y rezaba un padre nuestro, sí, un padre nuestro!, esa era su forma de llamar la buena suerte, y luego de ese padre nuestro se levantaba con la certeza de que le llegarían todos los clientes que necesitaba para venderlas todas y volver a casa.

Volvía a casa todos los días como a eso de las cinco, no tan tarde por temor a los malandros que siempre se despertaban con la oscuridad, eran algo así como vampiros, vampiros a los que Sebastián les tenía mucho miedo, vampiros que esperaban a todo el que se había levantado temprano como Sebastián para ir a trabajar duro para que pagaran lo que ellos consideraban un peaje, un pago por vivir en esa zona, protegido por ellos, había muchos días en los que Sebastián lograba escaparse de ellos porque vendía todo muy pronto y llegaba a casa temprano, pero cuando no era así, él pagaba sin defenderse, porque sabía que en ese, su cerro, su barrio, las reglas injustas como esas no las hacían los niños como él, los niños como él sólo las cumplían.

Llegaba a casa Sebastián, algunos días con más o menos dinero, pero siempre con lo suficiente para llevar la comida a la mesa, sus hermanos que iban a la escuela le esperaban con los libros abiertos para una nueva explicación, a aquellos que se quedaban en casa todo el día, porque no tenían edad para ir a la escuela, les volvía a repetir a diario como era que se tenían que encerrar y no hablar ni llorar ni nada para no alertar a algún vampiro de los que acostumbraban a despertarse de noche, pero que se despertaban durante el día con los llantos de niños, los niños dejaban que Sebastián hablara y repitiera cosas que le atormentaban a él y a su madre al dejarlos solos a diario: "si les tocan la puerta no abran, con fuego no se juega, no se acerquen a la cocina, no lloren,los vampiros se despiertan así, aún si se caen, no lloren, no jueguen, la televisión la ven sin bulla, la comida es la que dejamos en la mesa y si no hay comida algún día, no se me preocupen que yo llego al ratico" y así todos escuchaban, mientras Sebastián leía las tareas que les tocaban a los otros que sí salían a estudiar.

La madre de Sebastián llegaba a casa, cansada por tanto trabajo, pero se alegraba siempre al ver que todos sus hijos seguían allí, que nada les había pasado, les abrazaba y besaba uno a uno, les preparaba de comer y cuando todos dormían, excepto Sebastián porque él siempre terminaba enrollado en alguna tarea, ella se ponía a hacer sus hallaquitas dulces mientras cantaba, era aquel momento, con su madre amasando el futuro de todos, mientras entonaba canciones como nadie podía hacerlo, era justo aquel momento en el que Sebastián se sentía pleno y orgulloso por contribuir con esa madre a la que algún día haría Reina, porque eso era lo que soñaba en el autobús que le conducía al centro y todas las noches mientras dormía abrazado a sus hermanos en la misma cama.




Escrito para todos los niños que sueñan y son felices a pesar de las circunstancias.

31.3.08

Arca de Noé en Amsterdam

Estas cosas son las que te pasan en Amsterdam y hacen de esta ciudad una de las mejores del mundo.


Camino a tu trabajo te encuentras con el Arca de Noé









Y piensas estoy soñando?




Entonces caes en la cuenta de que vives en Amsterdam y aquí todo es posible. Incluso encontrarte el Arca de Noé con todo y animalitos dentro....







Amsterdam es así, me sorprende a diario, cómo no adorarla?





Las fotos las tomé con mi Blackberry (no lo sé usar muy bien, por eso la calidad no es tan buena)

Si quieren saber más del Arca pinchen aquí (la noticia no es reciente porque no pude encontrar una más actualizada en español )

25.3.08

Somebody to love

Estaba escuchando mi podcast favorito de la red, Las 5 de la Mañana que cada lunes publica Guillermo Amador en su blog El Modulor.


Tenía mucho tiempo sin disfrutar, como debe ser, de esta música muy bien selecta que Guillermo pone a disposición en su blog, realmente me alegra siempre los días.

Mi vida ha estado llena de viajes los últimos meses, antes de estar 7 semanas en Venezuela pasé una semana maravillosa en Cádiz con dos hombres a los que adoro: mi padre y er pisha de cai, estando en Cádiz recibí la llamada de un buen amigo maracucho que vive en Barcelona, un amigo que me hace muy feliz con sus llamadas porque siempre trae cosas buenas a mi vida. Mi amigo me preguntaba dónde estaba porque insistía que conmigo NUNCA se sabe, le conté que estaba en Cádiz por pocos días y que pronto iría a Venezuela, mi amigo me dijo de una manera muy graciosa que me hace reír sólo al recordarlo : " ay Chinita dále calor a ese hogar, no parás"

Desde entonces he adoptado esa frase y cuando quiero volver a la normalidad en algo me digo a mi misma que le "estoy dando calor a mi hogar", pero no hablo sólo de la casa sino de mi vida en general, volver a la normalidad en todas las cosas de mi vida, dar calor al hogar.

Hoy fue uno de esos días de darle calor al hogar.

Por primera vez en 5 meses he visto a mi jefa en la oficina, ella está saliendo poco a poco de una depresión terrible en la que cayó producto de un divorcio inesperado, no pienso dar detalles del porqué, cómo, dónde, cuándo,quién porque no son importantes. Lo que realmente me aterraba era la idea de que mi jefa no volviera nunca más a la oficina, era como estar en una escuela sin maestra, la sensación era extraña, aunque ella respondía emails urgentes, no era lo mismo sin su presencia al ciento por ciento, en cuanto la vi entrar por mi oficina fui feliz, sí, yo sé que lo normal en la historia de oficinas y jefes es que uno no quiera a su jefe, pero en mi caso no puedo decir lo mismo, ella para mi es un ángel, de esas personas que existen y mucho en este planeta, de esa gente buena que ayuda a todos y sólo piensa en lo mejor para todos ( por lo menos para todos los que trabajamos para ella)


Mientras escucho Las 5 de la Mañana de Guillermo y suena la canción SOMEBODY TO LOVE no puedo evitar pensar en mi jefa, en todo el amor que se merece, y que quizás para salir de ese mal trago que le ha dado la vida necesite eso, alguien a quién amar y volver a ser feliz, volver a la normalidad, volver a dar calor a su hogar.


Esperemos que así sea.


P.S.: Acabo de enterarme de algo que me ha dejado sin palabras, por la casualidad, mi ex jefa (una mujer tan maravillosa como mi actual jefa) la misma que alguna vez me dijo que nunca encontraría a un hombre para ser feliz, se casa!, sí, se casa! y me ha dicho que está feliz con esa mitad que nunca pensó hallar, estoy muy feliz por ella.

17.3.08

Es Semana Santa

En Holanda no es feriado, sólo tenemos libre el lunes después del día de Resurección que aquí se le conoce como Domingo de Pascua y al lunes que le sigue le llaman de una manera muy original : "Segundo día de Pascua" si en algo no se matan la cabeza los holandeses es en ponerle nombres a las cosas, aunque claro, la dificultad está en pronunciar esos nombres porque a pesar de que son simples en su conjunto, al estar unidos la cosa suena muy complicada y por eso la gente se asusta ante el idioma y es que " Tweede Paasdag" suena un pelín intimidante aunque finalmente es una palabra tan simple como pelar mandarinas.

La Semana Santa en Amsterdam se me hace rara, no me acostumbro a la idea de que aquí nadie va a dejar de comer carne, ni irá a Iglesias, ni pensará en la muerte de Cristo el viernes santo, ni tendrá que verse 30 películas distintas sobre " la vida, muerte y pasión de Cristo" porque en la tele es lo único que pasan (o pasaban) cuando vives (yo vivía) en Venezuela. Esta semana al ser en Holanda una semana como cualquier otra me hace sentir como si me faltara algo o lo que es peor como si pecara un poco. Y eso tiene mucho que ver con el hecho de que mis padres siempre han vivido la Semana Santa de una manera muy religiosa y nos sembraron en el corazón esa costumbre que se hace difícil de ignorar.

Muchas Semanas Santas han coincidido durante la semana de mi cumpleaños, eso siempre me ha gustado porque a pesar de que me han "aguado" las fiestas, al coincidir durante Semana Santa han hecho de esos días algo especial, no pienso que al caer en mi cumple me hagan más santa, no, eso nunca, sólo que en cierta forma convierten ese día en algo diferente.

Mis padres nos criaron visitando al Nazareno de San Pablo los miércoles de Semana Santa y el Jueves las 7 iglesias (como creo se acostumbra en toda Venezuela). El Nazareno en Venezuela se visita en la Basílica Santa Teresa que está en pleno centro de Caracas, de pequeña me encantaba ir porque todo en ese sitio cercano a la iglesia olía a Semana Santa y me recordaba que era bueno creer en algo, ahora de adulta cuando paso por esa zona de Caracas me siento extraña si no huele a Semana Santa, es como si fuera otro sitio, cada miércoles de Semana Santa mi papá nos hacía madrugar (aunque eso lo hace él siempre hasta para ir a la playa, pero eso es cuento para otro post) para ir a ver al Nazareno. Mi madre, cuyos padres fueron a la vez más estrictos en temas religiosos que mis padres en Semana Santa, sigue manteniendo cosas de su infancia como por ejemplo "no hacer mucho ruido" el Viernes Santo o Sábado de Gloria.

Crecimos creyendo que todas estas costumbres eran lo correcto y no saben lo medio mal que me he sentido al no poder seguir todas al pie de la letra durante las Semanas Santas que han coincidido en Amsterdam.

Pero no se puede ir en contra de una sociedad y uno trata de adaptarse lo mejor que puede a lo que le toca y yo, aunque mantengo muchas costumbres religiosas, de otras muchas me ha sido fácil desprenderme (incluso estando en Venezuela) porque mis padres (gracias a Dios) nunca nos impusieron nada y nos enseñaron que finalmente lo válido es saber diferenciar lo que está bien o mal para nosotros y actuar acorde a ello sin hacer mal a nadie. Así de simple. No significa que tenga nada en contra de la gente que sigue los mandatos religiosos de la Iglesia Católica al ciento por ciento, no, simplemente respeto lo que todos hacen y creen, así como espero que el resto haga lo mismo conmigo.

"Allí donde fueres haz lo que vieres" y como aquí no hay iglesias Católicas que visitar ni un Nazareno esperando a que le vengan a pagar penitencia, hace que el comer carne y hacer ruido en estas fechas se sienta menos pecado.

Aunque no dejo de prender velas al Nazareno porque Amsterdam será muy Amsterdam pero mi creencia a ciertas cosas es aún mayor y con más arraigo, son muchas Semanas Santas en mi casa, esa casa donde Semana Santa no era sinónimo de vacaciones colectivas sino días para recordarnos que siempre que se tenga fe en algo, cualquier milagro es posible.



P.S.: A lo que no me acostumbro es a no comerme el arroz con leche y canela que prepara mi madre todos los viernes Santo, esa costumbre si que se extraña cuando no estoy en Venezuela (mi madre no lo prepara en ningún otro momento del año y miren que le queda requetebueno).

De Peligro a Pele el Ojo (o de como el venezolano usa refranes para explicar lo inexplicable) : "Allí donde fueres haz lo que vieres"

12.3.08

La maleta del alma

Donde voy, llevo todo lo que soy.

En mi maleta de mano llevo las cosas personales que uso cuando viajo: maquillaje (nunca falta, disculpen si decepciono), música (ahora con un nuevo Ipod que me regaló mi moderna mamá), si el viaje es largo o viajo sola llevo UN LIBRO para leer, accesorios (zarcillos, pulseras, collares, y un largo etc), estas cosas son imprescindibles en mi maleta cuando viajo (cosas comúnes y corrientes que usamos todos los mortales).

Pero hay algo que llevo conmigo a todas partes, quien soy.

En esa maleta que se llama alma y se llena con las cosas buenas que vamos acumulando en el trayecto llamado vida y que nos hacen tan diferente a los demás, porque lo vivido nos moldea queramos o no. Si llego a Alemania luego de un largo viaje desde Caracas y un guardia de seguridad me detiene para interrogarme, el hecho de que yo le termine hablando un Spanglish sin poder evitarlo y que me muera de la risa en el interrogatorio al ver que el cansancio no me deja pensar ni pronunciar ninguna frase completamente en inglés y que además contagie de risa al señor que me interroga que se supone que debe tomar su trabajo seriamente sobre todo teniendo un perro y a su jefe cerquita preparados ante cualquier eventualidad,demuestra quien soy. Esa que tiene la maleta del alma llenita de cosas que me hacen reír hasta en los momentos donde debo mantener seriedad.

Y me gusta.

Me gusta saber que soy así, que llevo en mí a esa misma que fui desde siempre, desde antes de viajar sola por el mundo y poder hablar varios idiomas (aunque a veces me fallen cuando estoy cansada jijiji), que la vida no me cambia sino que enriquece aquello de lo que estoy hecha, mis bases, esas que me han dado mis padres y que siempre me recuerdan que no puedes olvidar de donde vienes para estar más segura mientras das los pasos hacia donde tengas que ir.

Estoy en Holanda, regresé, pero volveré pronto a Venezuela, porque uno siempre vuelve a donde pertenece y aunque yo pertenezco a varios sitios, Venezuela es uno de mis favoritos.



P.S.: Masmi, lo prometido es deuda, ya sabes que llevo cuando viajo ;)

4.3.08

Hoy ya se cumplen 6 semanas desde que pisé suelo venezolano.

El tiempo pasa volando...

Aunque eso es algo que yo ya sé desde hace tiempo y por eso intento aprovechar siempre los días al máximo desde el minuto uno.

No se puede hacer todo lo que uno quisiera pero si disfrutar todo lo que se hace. Esa es mi máxima siempre.

Mi familia se ha desbordado a no más poder conmigo, no me puedo quejar, me quieren tanto como yo a ellos y eso se siente en cada palabra, cada gesto, cada sonrisa, cada llanto compartido mientras se está junto.

Es una cosa loca, pero muy cierta, cada vez que vuelvo me siento como si nunca me hubiera ido, eso me pasa siempre, recorro las calles y es como si Caracas siempre se detuviera cada vez que me despido de ella para estar igualita a mi regreso, es bonito, como el amor, que aunque pasen los años se mantiene intacto si es sincero, intacto esperando la vuelta de la persona amada para seguirla queriendo como antes o más.

Esta visita a Venezuela es distinta a las demás, tenía muchas ganas de familia y me estoy cargando de toda la dosis posible, quiero disfrutar el día a día, la cotidianidad, la comidita casera, los abrazos de mis padres, hermanos y cuñados, es así, simple y grande a la vez.

Hoy, podría estar en cualquier lugar del mundo, hoy, estaría tan feliz en cualquier lugar como lo estoy aquí, pero hoy, al lado de mi familia, además de feliz me siento tan completa y eso, no tiene precio.

No quiero que este post suene nostálgico, no, es todo lo contrario, quiero que suene a campanadas de felicidad y amor, porque es así como me siento.

Falta una semana para estar de vuelta en Holanda, y ya tengo por escrito una lista de todo lo que me gustaría hacer antes de irme, aunque siempre me reservo algo para la vuelta, para asegurarme que el regreso esté lleno de buenos deseos.

Estaré en Venezuela por casi 7 semanas y aunque sé que suena a mucho tiempo, no lo siento así, porque el tiempo vuela cuando uno se la pasa bien y yo me la estoy pasando de lo mejor, así que esta última semana me queda disfrutar por mi y por todos aquellos que sueñan con estar por estos lares y sentir lo mismo que yo estoy sintiendo en este momento.


Se les quiere mucho.

24.2.08

Viviendo al 107%

Y a mi sobrina con tres meses le ha salido su primer diente...

A mi sobrina bella que tiene 3 meses ya le ha salido su primer diente, yo sé que suena tonto y sin importancia pero es que lo bonito de que coincida que su primer diente salga mucho más temprano de lo que es normal en un bebé, es que no me lo he perdido, porque estoy aquí y he visto su primer diente, no me lo perdí!, si le hubiera salido cuando tuviera 6 meses (edad normal para que salga el primero) pues quizás no lo habría visto.

Este post es simple, pretende contar lo feliz que estoy ante este acontecimiento que no parece tan importante para los demás pero que para mí ha sido fantástico, porque así es la vida, en las cosas más simples nos recuerda que nada pasa por casualidad.

Muchos besos a todos y se les quiere mucho!

18.2.08

Todo va bien

Cuando llegué a Caracas hace algunas semanas atrás, en mi casa seguía siendo Navidad.

Por orden expresa de mi madre aquí no se había quitado arbolito, ni se habían abierto algunos regalos, porque ella quería que cuando llegáramos de Holanda, ese día, esa noche, hiciéramos la cena de navidad todos juntos, y así lo hicimos. Ella se encargó de reunirnos a todos, en la mesa había hallaca, pernil, pan de jamón, ensalada de gallina, debajo del árbol esperaban muchos regalos para ser abiertos y así, mágicamente, tuvimos la cena de navidad en familia, tal como ella lo había soñado, especialmente pensado porque mi padre y yo no estuvimos en diciembre en Caracas y para ella la navidad no se cierra a menos que se cene casi totalmente en familia, y así hicimos, clausuramos la navidad a finales de enero.

Fue genial.

Luego los andes....

Al reencontrar a mi Nono después de casi dos años que no le veía, lo primero que hizo después de abrazarnos fue correr a la cocina a prepararme un aguamiel con café, estar en su casa en los andes fue sentirme a salvo, porque esa casa encierra tantos recuerdos de la infancia y es en esa etapa donde todos nos la pasamos tan bien siempre, que el reencuentro con la infancia te hace sentir como si nada hubiera cambiado, como si los años no hubieran pasado y allí, en el patio de mi abuelo pudiera seguir jugando a mis anchas sin saber lo que me depara el futuro y sin que eso me quite el sueño, donde la mayor preocupación del día para mis primos y para mi fuera solo que equipos formar para jugar y jugar sin parar y al final del día exhaustos ya de tanto bochinche ir a dormir para soñar con lo divertido que haríamos al día siguiente. Ese aguamiel me ablandó el corazón y supe inmediatamente que todas las horas de viaje para reencontrarme con el pueblo de mis abuelos habrían valido la pena, porque no hay nada más rico que reconciliarse con el alma y el corazón.
Mi familia va creciendo, algunos niños nuevos desde la última vez que les visité, bebés preciosos que ven el mundo con esos ojos que me encantan, esos ojos que solo ven bondad y cosas bonitas. Hay esperanza en mi familia, porque hay vida, mucha vida. La visita a mi familia en los andes me ha llenado de muy buena energía.

Visitando las islas que tiene Venezuela se siente uno en el paraíso...




Esta vez me he internado en algunas por varios días y he salido a regañadientas porque son de esos lugares que pisas y no quieres dejar, la paz, la naturaleza, la gente, que maravilla. Toqué una estrella de mar y no sé porqué pero me quedé con su tacto en mis manos por varios días, es como haber tocado el cielo, porque esas estrellitas caen del cielo y se internan en el mar para cambiar de aires y allí me encontré a una que me dejó pensando por varios días que ella allí en el medio del mar esperaba gente como yo muerta de curiosidad y se dejaba acariciar llenándolo a uno de ternura, haciéndome sentir muy viva después de haber tocado de alguna manera el cielo.

Respiro el aire de Venezuela y me siento tan cercana, me confundo entre la gente, soy anónima y eso es estar en casa, pasar desapercibido, poder tomarte un café y observar a la gente, leer algo que te gusta observando el ávila,y saber que la vida, la vida es aquello que no podemos escribir al 100% pero si vivirla al 107%.


Seguiré aquí por unos días más, viviendo todo al 107% (o más!).

P.S.: Mi Nono me escuchó hablando algo del stress, me preguntó: ¨mija, qué es eso?¨ y no pude más que abrazarle y besarle mientras reía y le decía: ¨eso es algo tan malo que si no tienes ni idea de lo que es entonces es muy bueno¨ y preferí no darle muchas explicaciones, porque mi Nono a sus 83 años ha vivido tan en paz consigo mismo que no conoce nisiquiera que es el stress y eso le hace muy afortunado.

P.S.1: Gracias a todos por las palabras que me dedican, lamento no tener todo el tiempo que quisiera para dedicarles las visitas y las respuestas que merecen a esos mensajes llenos de tanto amor. Pero que sepan que me llegan y me llenan mucho el alma.

P.S.2: La foto la tomó ¨er pisha de Cai¨ en Morrocoy, en un día lleno de mucho amor.

31.1.08

Ahora y Siempre

El cielo que cubre Caracas en este momento, es el mismo que cubre Amsterdam, con más o menos nubes, pero al final el mismo cielo. La gente que observa el cielo en Caracas en este momento, es la misma que lo observa en Amsterdam, estamos unidos por el mismo cielo y los mismos sentimientos, al final, a pesar de que miles de kilómetros nos separen, la gente es gente, en Caracas o en Amsterdam.

Estoy en Venezuela.

Estoy feliz de estar con los míos, como siempre.

Ver a mi sobrina es uno de los mejores regalos de mi vida y ando que no me lo creo, ella ya me ha sonreído y para mi el mundo es aún más bonito al haber visto sus ojos.

La vida es maravillosa cuando tienes en tus manos a alguien tan chiquito al que sabes querrás para siempre sin importar qué.

Ando en una nube, una nube sabrosa con olores venezolanos, esos olores que me conectan a todo lo que quiero, porque la comida tiene ese poder de unirte a todo lo que amas y hacerte sentir feliz de pertenecer a este país tan lleno de cosas buenas, de paisajes y gente maravillosa, de un cielo azul bonito que nunca deja de brillar y te recuerda que siempre tendrás un lugar a donde regresar para recordarte quién eres y hacerte sentir en casa, siempre.

Observo el cielo en Caracas y con más o menos nubes es el mismo que veo en Amsterdam y yo, a pesar de miles de kilómetros de distancia, soy la misma cuando observo el cielo aquí o allá, la misma.


Actualizado el 1-02-2008: me acabo de dar cuenta que este es mi post número 100, una casualidad que sea justo este post que me gusta tanto por todo lo bonito que envuelve :)

23.1.08

Hay tantas cosas en la vida para poder mantener la sonrisa en la cara.

Hay tantas pero tantas (a pesar de todo).



Mi padre es un hombre que siempre está pendiente de todas las fechas importantes (creo que ya había nombrado esta característica de su forma de ser en algún post ), él recuerda claramente cada fecha que para todos y cada uno de nosotros ha significado algo y queremos seguir recordando día a día, estemos donde estemos nos llama para que sepamos que él y su memoria también celebran ese día junto a nosotros.

Es por eso que me acuerdo de todo: la fecha en que me gradué del colegio, de la universidad, el aniversario con "er pisha de cai" (bueno en eso hay ventaja porque es el mismo día en que mis padres celebran aniversario también), la fecha cuando me mudé a Holanda, todas, todas las fechas las tiene en su memoria.

Por esa pasión por las fechas y lo que significan, decidí regalarle algo que en Holanda llaman "Verjaardagskalender" o traducido en criollito "calendario de cumpleaños" porque pienso que a pesar de su memoria fantástica, siempre es bueno que las tenga todas en papel para que aún pueda recordar más y más.

El ¨verjaardagskalender¨es un calendario muy común en Holanda, casi todo el mundo tiene uno en su casa y normalmente los holandeses lo ponen en el baño (así se aseguran de mirarlo diariamente) para mí este calendario de cumpleaños es uno de los mejores inventos que he visto en este país, porque es un calendario sin un año específico, lo que quiere decir que lo usas de por vida.

El que le regalé a mi padre contiene un montón de fotos de Amsterdam ( así recuerda a diario esta ciudad que tanto le gusta), él estaba encantado con ese regalo y sin exagerar creo que ya ha llenado casi todos los meses del año con información de qué cumpleaños o fecha se celebra qué día.

Lo que me ha robado el corazón es que en la fecha de cumpleaños de mi mamá ha puesto: "Mi amor" para recordarse a sí mismo que ese día nació SU AMOR osea mi mami.

Así es mi papá.

Por eso le adoro.


P.S.: Gracias a todos los que me dejaron mensajes tan bonitos en mi post anterior. Es por eso que se les quiere tanto.

P.S.1: Lo importante de recordar las fechas alegres es que siempre nos da un buen motivo para celebrar, quizás es por eso que mi papá siempre tiene una sonrisa en la cara, porque su memoria le recuerda tantas cosas buenas a diario...

13.1.08

El Tesoro de Ana Julia

Lo tengo yo.

A Ana Julia la recuerdo como una niña hermosa y preguntona, siempre sonriente a pesar de que la vida que le había tocado le habría arrancado la alegría del alma a cualquier mortal, pero a ella no, Ana Julia como buen angelito de la vida siempre encontraba un motivo para ser feliz y se encargaba especialmente de que yo lo supiera:

"Anoche soñé que mi madre me venía a buscar y me llenaba de juguetes por cada año que me ha dejado sola, eran muchos, eso es una señal, ella viene pronto.

El Panadero me regaló un golfeado esta mañana me dijo que siempre me daría uno cuando viniera a por el pan, le recordaba a una hija de él que se ha muerto y eso le hacía feliz, entonces yo iré, no por el golfeado sino por hacerle feliz.

Las vecinas me invitaron a una fiesta, querían que les ayudara con la limpieza y el orden pero a cambio bailé y comí todo lo que pude, eso sí que fue gustoso"

A mí, Ana Julia me arrugaba el corazón siempre, cada fin de semana que la veía me abrazaba con tanto amor que después de un tiempo el motivo por el cual yo venía a esa hacienda era más por ella que por aquel hombre que me había robado el corazón.

Ana Julia había nacido cerquita de allí, su madre, que alguna vez había trabajado en aquel lugar, vino un día tiempo después del parto a hablar personalmente con la Nonna, la dueña de todo aquello, y tras exponerle algunas cosas que nadie supo con certeza nunca, a la Nonna no le quedó de otra que quedarse con Ana Julia pero a regañadientes. Nunca la aprendió a querer y miren que era fácil querer a Ana Julia.

Pero ni eso le quitó la sonrisa a Ana Julia . Ningún maltrato, ninguna mala palabra ni en contra de ella ni en contra de su madre (que sucedia casi siempre). De vez en cuando Ana Julia se venía abajo y lloraba y cuando me veía a mi unirme a su dolor se secaba las lágrimas y me decía: "Ah, tu no, eh, tu no!" y me abrazaba me besaba me secaba mis lágrimas, y me repetía: "tú eres el pilar que me mantiene aquí, tu te vas, yo me voy"

Y así fue.

Con el tiempo el amor a ese hombre que me impulsaba a visitarle cada fin de semana,
cambió, y yo, dejé de ir tan seguido, era muy duro para mí porque eso significaba separarme de aquella niña que me alegraba los días. El día que le dije a Ana Julia que ya no volvería más porque lo mío con su hermano (porque él si la quería como hermana y la defendía cada vez que podía, aunque el resto de la familia nunca lo hubiera aceptado así) ya se había terminado y eso siginificaba que no nos veríamos tanto, me eché a llorar, y ella conmigo, nos abrazamos y me dijo: "entonces es hora de entregarte mi tesoro, así estoy segura que alguna vez nos volveremos a ver y ese tesoro será la garantía del reencuentro, nadie puede vivir con el tesoro del otro, eso no estaría bien, así me tendrás que buscar", fue hacia el centro de su habitación y golpeó en el suelo una de las baldosas antiguas que lo conformaban, al golpearla se aflojó y la quitó del suelo, dentro se hallaba un pañuelo rojo que envolvía un anillo de oro pequeño y brillante "este anillo me lo dejó mi madre y todos piensan que lo he perdido, si lo encuentran me lo quitan, en tus manos estará a salvo"


Lo acepté, le prometí que lo cuidaría siempre y que al encontrarnos nuevamente se lo devolvería.

Han pasado tantos años desde aquel momento, nunca más nos hemos visto.

Hace dos días mientras buscaba un anillo y una pulsera que me trajera buena suerte en algo muy importante que debía firmar ese día encontré nuevamente el Tesoro de Ana Julia, el mismo que no he podido entregar de vuelta porque luego de mi salida de aquella casa y familia, Ana Julia desapareció de sus vidas para siempre, una vez me llamó por teléfono y me dijo: "estoy muy bien, guarda mi tesoro, algún día nos encontraremos" pero no dejó ni rastro de ella quizás por temor a ser encontrada por alguien que no fuera yo.

Me pareció una buena señal encontrarlo el viernes y me puse el anillo para esa firma, se lo pedí prestado al cielo, Ana Julia me traería mucha suerte y ese era el anillo que estaba destinado para ese gran día.

Ella firmó también de alguna forma ese día y eso me hizo muy feliz.

El tesoro permanecerá conmigo hasta el reencuentro, creo que ella sabrá muy bien donde encontrarme porque los tesoros siempre buscan a sus dueños, no al contrario, yo sólo espero y lo escribo mientras me tomo este café.


De Peligro a Pele el Ojo (o de como el venezolano usa refranes para explicar lo inexplicable) : "lo que está pa'ti, nadie te lo quita"

10.1.08

Un día como hoy hace algún tiempo

Estaba contando las horas para que llegara el día 12 enero.

Y poder entregarle ese regalo que con tanto cariño y esfuerzo había comprado.

Era un reloj que duré casi un año admirando en la vidriera hasta que mis ahorros producto de mucho trabajo me lo permitieron comprar.

Era una época en donde un reloj que costaba TANTO dinero simplemente era un LUJO para mí. Pero me lo permití y se lo compré porque quería que lo tuviera, ese reloj y él eran lo más bonito que había visto en mucho tiempo.

El 12 de enero de aquel año puse en sus manos aquel regalo. Mi corazón latía mucho y fui MUY feliz al verle su cara de alegría por aquel regalo que casi nadie (y menos yo en aquel momento, créanme) se podía permitir regalar.

Esa noche dormí feliz, aunque endeudada, pero sentí que cada céntimo pagado había valido la pena porque él y su amor se lo merecían todo.

Un día ( algún tiempo después de que nuestros caminos se separaran) pagando en la caja de una tienda, vi que el chico que me cobraba tenía un reloj idéntico a aquel que le había regalado a esa persona especial " casualidad" , pensé, aún así no pude evitar preguntarle dónde lo había comprado, 20 segundos después sentí una cachetada de vida que creo jamás olvidaré: " me lo cambió un muchacho que trabaja aquí conmigo, por otro que yo tenía, aunque el otro que yo tenía no era tan bonito como éste". Mi corazón comenzó a latir aceleradamente y mis piernas a temblar, no sé, algo malo presentía....

A pesar de lo que me temía le hice otra pregunta:

"Y ese muchacho, está ahora aquí?"

El hombre me miró con cara de quien se encuentra ante una loca, pero aún así respondió:

"Sí, es ese que está allá, al fondo"

Me volteé rezando al cielo hasta lo que no sabía, pidiendo que no fuera él. Pero era. Estaba allí.

Era el mismo hombre al que con tanto cariño le había dado ese reloj hacía ya algún tiempo, ese mismo con el que yo había compartido parte de mi vida y que así, sin más, le había regalado a otra persona un objeto que independientemente de su valor material, para mí significaba tanto.

Desde ese momento valoro TODO lo que me dan aquellas personas que me regalan las cosas con amor y sería incapaz de cambiarlas ni por todo el oro del mundo.

6.1.08

Hoy es el día de Reyes

Y también el cumple de mi mamá.

Debajo del arbolito de navidad hay un montón de regalos que en este momento aguardan a ser abiertos.

Mi papá me acaba de servir un café, ya hemos llamado juntos a mi mamá que en la distancia celebra un año más de vida (y nosotros con ella)

Sí, mi papá, que vino a pasar navidades con nosotros y que ha sido mi mejor regalo de navidad.


Feliz día de Reyes.


(actualización: ya hemos abierto los regalos !!!)

31.12.07

Hoy es el último día del 2007




El último día del 2006 nos encontrábamos mi hermana menor y yo en Barcelona, a esta hora estábamos rumbo al aeropuerto para tomar nuestro vuelo de regreso a Amsterdam y así despedir junto a muy buenos amigos el 2006. No teníamos ni idea de todo lo que el 2007 nos traería, pero con ese maravilloso viaje a Barcelona, juntas, la última semana del 2006, sí que teníamos una certeza: la vida, a pesar de sus altos y sus bajos, valía la pena vivirla.

Esa misma certeza la tuvo mi Tío Luis hasta su último día de vida el 23 de diciembre de este año.
Y nos la transmitió a todos.
Hizo hasta lo imposible para que le viéramos sonreír día a día, tratamiento tras tratamiento, en su cara no vimos reflejado ese dolor que a todos nos consumía el alma al verle pasar por una enfermedad terrible por casi tres años.

Casi tres años de sonrisas y felicidad a medias por nuestro egoísmo de querer que todos los que amamos se queden para siempre con nosotros sin importar qué, y él nos complacía, batalló hasta el final y se prestó para todas las operaciones y tratamientos que los médicos nos recomendaban, menos mal que somos muchos y entre todos arañamos hasta lo último para pagar todo lo que fuera necesario para mantenerle con vida, él sonreía, se sentía tan cuidado y querido como siempre, pero creo que en el fondo fondo presentía que si algo malo le pasaba, no se lo perdonaríamos y por eso aguantaba con esa fortaleza que toda la gente de buen corazón como a él le sobra.

Te me fuiste Tío, y contigo una parte importante de mi vida, esa parte de la infancia que nos hiciste vivir a plenitud, siendo nuestro compañero de juegos tan divertido y ese Tío que nos consentía siempre. Te sigo llorando, pero sé que se me pasará, porque siendo tu sobrina lo menos que me queda para hacerte sentir orgulloso desde allá, desde donde estés, es que me veas feliz y brindando por ti, especialmente hoy, que empieza un nuevo año de mi vida, un nuevo año al que yo intentaré sacarle provecho por los dos.


Mi Tío Luis pidió que unos mariachis le despidieran en su entierro, pasó su vida entera con música y así nos pidió que le despidiéramos. Ese día en su pueblo llovió a rabiar, supongo que la tristeza ante su partida ni el cielo mismo lo pudo soportar y es que mi Tío Luis era una persona de esas, difíciles de olvidar.


" Nadie se atrevió a compadecerla nunca. Era tan extravagante su fortaleza, que la gente empezó a buscarla para pedirle ayuda. Cuál era su secreto? Quién amparaba sus aflicciones? De dónde sacaba el talento que la mantenía erguida frente a las peores desgracias?
Un día le contó su secreto a una mujer joven cuya pena parecía no tener remedio:
Hay muchas maneras de dividir a los seres humanos- le dijo-. Yo los divido entre los que se arrugan para arriba y los que se arrugan para abajo, y quiero pertenecer a los primeros. Quiero que mi cara de vieja no sea triste, quiero tener las arrugas de la risa y llevármelas conmigo al otro mundo. Quién sabe lo que habrá que enfrentar allá" (Angeles Mastretta- Mujeres de Ojos Grande).


Feliz 2008 para todos.

P.S.: No se preocupen por mí que yo soy de las que se arrugan para arriba.

P.S.1: La foto la tomó " er pisha de cai" en un lugar muy cerquita de mi trabajo en el único día de nieve real que hemos tenido en Holanda este año. Me parece tan bonita y pura como el alma de ese hombre tan maravilloso que fue mi Tío Luis.

20.12.07

Entre vino y limoncello.


Brindemos por la vida.


"Quizás sea la última vez que nos veamos amigo. Por eso he venido. Hoy ha sido un día muy largo, el tratamiento es muy duro, pero he venido a verte porque sé que ma­ñana regresas a Estados Unidos y yo, no sé si sobreviviré a esta enfermedad"

Dijo ella.



A mi se me aguaron los ojos. Intenté no llorar, la cena no era para eso, se suponía que hablaríamos de la empresa, pero no sé porqué en mi vida, aún en momentos como la cena de anoche, siempre pasa algo que me marca para siempre.



El Presidente de la Empresa para la que trabajo es un hombre bueno. Tiene muchas otras cualidades que le han llevado a ser Presidente y Fundador de una empresa que es muy importante en su área a nivel mundial, pero eso es lo de menos en él, para mi su mayor cualidad es que es una persona buena.



Invitó a cenar a parte de sus empleados ayer, porque hoy volvía a los Estados Unidos ( donde reside) quería que celebráramos juntos y hablar un poco de la empresa.

Nos llevó a comer a un restaurante italiano que por casualidad queda muy cerca de mi casa, "es el primer restaurante donde comí cuando visité Holanda por primera vez hace 17 años y desde entonces no dejo de visitarlo cada vez que vengo, sus dueños son como mi familia" afirmó El Presidente de mi Empresa.

Al llegar al restaurante, no sé porque, pero yo también me sentí en casa, visito muchos restaurantes a lo largo del año en Holanda y fuera de ella, y sé, casi de inmediato cuando un restaurante es diferente porque al llegar siento eso, calor de hogar.

El Presidente de mi Empresa nos la presentó, no había que hacer mucho esfuerzo para ver en el rostro de aquella bella mujer que un sufrimiento muy grande le estaba haciendo de la vida un camino difícil de transitar "estoy enferma" nos dijo "pero enferma hasta el punto que creo que no sobrevivo al 2008" afirmó, al ver nuestras caras de sorpresa y tristeza nos dijo " no se preocupen por mí , no no, yo ya he vivido, preocupense por ustedes mismos que aún tienen una oportunidad, aprovechenla, nadie les ha dicho que les quedan pocas esperanzas de vida y eso, amigos míos , es siempre una buena señal".

El hijo estaba allí sirviendo nuestra comida y nos deleitaba con una mezcla de sabores exquisitos (mezcla que ha aprendido muy bien con todos los años ayudando a sus padres en el restaurante) ella le sonrió, le llamó a su lado y cuando él se acercó, ella le besó en su mejilla y nos dijo: "él y su padre sabrán estar sin mí, he criado a un hombre bueno".

Brindamos con vino, un vino muy bueno, "el mejor" nos comentó ella "es el vino que nos merecemos amigo" añadió mirando al Presidente fijamente a los ojos "el vino de la despedida siempre debe ser el mejor" concluyó, chocó su copa con la de él "Proost" brindó ella, "Cheers"brindó él, "Salud" pedí yo.

Yo ya llevaba varias copas. No pude evitar que se me salieran las lágrimas luego de aquel brindis. El esposo de ella, que estaba entre la cocina y la mesa, tampoco pudo.

Ella me miró y sonrió, supongo que estará acostumbrada a la gente como yo que se quiebra ante tanta fortaleza como la que tiene ella en su alma, me sentí mal por no disimular la tristeza que me ahogaba el alma, pero al intentar limpiarme las lágrimas con una servilleta, observé al Presidente, él también lloraba.

Antes de finalizar la cena, ella se levantó y nos dijo que se tenía que ir, debía descansar, el día había sido muy largo. El Presidente se levantó y la abrazó tan fuerte que yo pensé que quería quedarse para siempre con su alma en ese abrazo.

En ese momento su esposo se acercó a la mesa y dijo que también se iba: "pero cómo?" le preguntó sorprendido mi Presidente, "siempre nos quedamos hasta la sobremesa juntos" "debo aprovecharla al máximo, no sé cuantas sobremesas me quedan con ella, nosotros ya tendremos otra oportunidad amigo" afirmó él. Los que estábamos en la mesa nos miramos y sé que todos en ese momento sentimos el mismo impulso, ese de salir corriendo y buscar a esa persona amada, abrazarla para no separarnos jamás.

Pero continuamos con la sobremesa, la compartimos con el hijo que nos obsequió con el mejor limoncello.

"La vida a veces te pone en situaciones que no desearías nunca, pero si mi madre es fuerte, yo también lo seré, ella me ha hecho igual que ella, y en eso, soy muy afortunado".

Brindamos una vez más por ella, por todos, por todas las oportunidades que aún nos quedan.

Regresé a casa caminando, al llegar encontré "al pisha de cai" de pie en la cocina, corrí hacia él y le abracé muy fuerte.

"Te divertiste?" me preguntó, "sí, mucho" respondí "pero quería volver a casa y abrazarte" me miró y sonrió.

Escrito el viernes pasado durante la mañana, con resaca de alcohol y de vida.

15.12.07

Para Víctor

La música rodea mi vida. Me encanta cantar, lo hago continuamente y lo confieso aquí sin temor al ridículo. En los ratos que la vida no me permite cantar me deleito escuchando un sin fin de canciones que forman parte del repertorio que pone banda sonora a mi vida.

Que alguien me dedique una canción, es un honor siempre, pero que alguien me dedique una canción inspirada en un post mío creo que ha marcado para siempre la historia de mi vivir, la misma vida que me da tantas sorpresas maravillosas como la de hoy.

Víctor Escalona, el músico talentoso del que les he hablado en alguno de mis posts, me ha dedicado una canción preciosa que ha sido inspirada por mi post anterior.

Yo no tengo palabras para explicar como me siento. Feliz, muy feliz, eso sí.

Saber que hay una canción tan bella en el mundo inspirada de alguna u otra forma en mi, es una sensación MUY hermosa.

Gracias Víctor, mil gracias.

Pinchen aquí para escucharla.